Guerra Uber vs taxi: el juez tiene razón (y los taxistas no) en la prohibición de ‘UberPOP’

Guerra Uber vs taxi: el juez tiene razón (y los taxistas no) en la prohibición de ‘UberPOP’

Es una guerra abierta entre Uber -avanzadilla de otras muchas ‘startups’ como Lyft, Cabify y multinacionales como Daimler Mercedes Benz– y el sector tradicional del transporte de personas. Unos pretenden entrar y otros intentan defender su ‘status quo’ y posición privilegiada frente a un competidor más eficiente, que ahorra dinero y mejor la experiencia del usuario. También permite fiscalizar esta actividad económica al 100% frente al uso de dinero en efectivo.

El juez tiene razón

  • Una cosa es la economía compartida y otra, la sumergida. La justicia madrileña, previa denuncia de una asociación del taxi, se ha sumado a otras jurisdicciones de Europa y EEUU para prohibir el uso UberPOP, un servicio que teóricamente pone en contacto a particulares para el transporte urbano, pero que en la práctica convierte a particulares en profesionales del taxi a través de un servicio organizado, con tarifas impuestas y reguladas desde Uber, que es quien comisiona y gana dinero con ello.
  • Por eso el juez ha ordenado, de forma cautelar y sin escuchar a Uber, su cese y bloqueo al quebrantar la ley de competencia desleal a un sector profesional. Entre los argumentos usados por el juez para no esperar a las alegaciones de la empresa se encuentra el que opere desde una base fiscal opaca (Delaware, en EEUU), el daño en curso a un sector profesional (taxi) y, probablemente, el largo historial de procesos de Uber, que destina buena parte de su presupuesto a pagar a los mejores y más caros abogados del mundo. Hay otros ‘agravantes’ de más dudosa comprensión como que Uber sea una “empresa participada por Google” o que “su facturación sea millonaria”, también recoge el auto al que ha tenido acceso este diario.

El poderoso sector del ‘taxi’

  • UberPOP es sólo una de las áreas de negocio de Uber. La parte legal es la que se centra en los coches con conductor, bajo licencia VTC (alquiler de vehículo) y que también expide la Comunidad de Madrid. Este es el modelo usado por la española Cabify, que se desmarca de Uber y defiende su modelo. “Las nuevas soluciones de movilidad deben ofrecer todas las garantías de seguridad para conductores y pasajeros (…) A diferencia de otras aplicaciones, Cabify ofrece un servicio de transporte urbano dentro de la normativa vigente“, explica en un comunicado.
  • Fin al privilegio del taxi. En España hay más de 70.000 taxistas censados. De ellos, Madrid y Barcelona suponen el 40% con 16.000 y 11.000 profesionales de este tipo. En muchas ciudades no se dan más licencias de taxi y sólo la jubilación de sus propietarios saca al ‘mercado’ (opaco y sin regulación) algunas de ellas. Antes de la crisis llegaron a alcanzar precios desorbitados –a precio piso, 150.000 euros- por entrar en ese exclusivo club.
  • Regulado por la Administración y sin competencia, los sobrecostes en licencias y la regulación de las tarifas han desembocado en un peor servicio y más caro al usuario. Pensadas para profesionales autónomos, estas licencias se han convertido, sin embargo, en la gallina de los huevos de oro para algunos avispados empresarios que han creado flotas de coches y conductores con mayor rentabilidad que Uber, pero a una pequeña escala.

¿Por qué triunfan las nuevas Apps?

  • El mejor amigo del gestor de una empresa. Los servicios como Uber y Cabify, la versión española del taxi con chófer, triunfan principalmente por el componente tecnológico del servicio y la mejora sustancial del servicio al usuario. Son las empresas de cierto tamaño y las multinacionales las que más valoran su uso y han disparado el negocio de Uber, que se ha propagado a una velocidad pasmosa (x6) en 2014.
  • Ventajas. Ahorro de tiempos y costes; simplificación en la gestión de los costes de desplazamientos de los empleados y un control absoluto sobre los mismos son sus principales ventajas para el gestor de una empresa. Para el usuario supone una experiencia sin esperas (si se fija previamente la hora y lugar de recogida), sin recurrir al dinero en efectivo (se paga en la App), de fácil uso y con un menor coste que el taxi.
  • ¿Qué dice Competencia (CNMC)? El supervisor de Competencia y Mercados señaló en un artículo reciente que la aplicación de la economía compartida al sector del transporte presenta múltiples ventajas. “La constancia informática de la transacción podría facilitar el control por parte de la autoridad fiscal o administrativa; y la calidad del servicio puede mejorar gracias a los sistemas de mayor competencia, reputación e interacción repetida. Sus recomendaciones generales, para el sector del transporte y otros, inspiran un profundo cambio de mentalidad:
    1. “La ausencia de regulación podría ser, en algunos casos, la solución óptima.
    2. “Si se diera una respuesta regulatoria, se debe primar el interés general, no el interés de un grupo (¿taxi?) de operadores económicos”.
    3. “Sólo habría que considerar una respuesta regulatoria proporcionada si existen fallos de mercado (externalidades, información asimétrica…); si el mercado por sí mismo no puede alcanzar objetivos de interés público; o existe tratamiento asimétrico respecto a operadores sujetos a obligaciones de servicio público”.
    4. “La respuesta por parte de las autoridades no tiene por qué consistir en más regulación para los nuevos entrantes, sino que podría centrarse en reducir los requisitos para los operadores tradicionales cuando estos requisitos sean innecesarios o desproporcionados”.
BBVA compra Madiva, 'startup' que acelera la tasación de inmuebles
Noticias de Google: 'El 16 de diciembre cerramos Google News y no vamos a pagar el canon a la AEDE'