El desenlace de Tuenti, ¿la gran oportunidad perdida para Telefónica?

El desenlace de Tuenti, ¿la gran oportunidad perdida para Telefónica?
Zaryn Dentzel, en 2009, y ahora junto a Sebas Muriel. (Archivo/Tuenti)
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Zaryn Dentzel era el último de los fundadores que quedaba en Tuenti y su cara visible desde el inicio. Anteriormente, entre 2009 y 2013 fueron saliendo de la tecnológica Adejemi Ajao, Joaquín Ayuso, Félix Ruiz y Kenney Bentley, que completan el quinteto oficial de ‘creadores’ de la red social, hoy operador móvil de Telefónica. La salida de Zaryn pone el punto final a la que fue la ‘startup’ más prometedora del ecosistema digital en España. Prototipo de éxito tecnológico ‘made in Spain’, nunca terminó de ganar dinero (beneficios), ni siquiera bajo el manto de Telefónica.

El hombre de Telefónica

Desde esta semana, Dentzel pasará a ser asesor para “la transformación digital” de Telefónica y “chairman” de Tuenti, según la versión que ha dado para justificar su salida. No obstante, desde hace cerca de un año la presencia del californiano en el día a día de la empresa ha ido a menos. A partir de ahora, Sebas Muriel toma las riendas de Tuenti como nuevo consejero delegado.

  • Fichado en 2011 para mejorar sus relaciones con el Gobierno de Zapatero, la operadora ha ido reforzando su posición inicial de vicepresidente. Muriel ha sido en todo este tiempo el hombre empotrado por la ejecutiva de Telefónica para atar en corto a su participada, como sombra de Dentzel y para dirigir la expansión internacional y transformación de la red social en operador móvil. El ex director de Red.es, la agencia pública del Ministerio de Industria, llegó al cargo con polémica, después de que, según informó El País, Telefónica recibiese contratos valorados en 100 millones de euros durante la etapa de Muriel en el ente de promoción tecnológica.

60 millones en pérdidas desde 2010

A toro pasado, parece que a Tuenti no le ha sentado nada bien su integración y etapa dentro de Telefónica. Al gigante de las ‘telecos’ tampoco: a la inversión realizada se le unen las pérdidas próximas a los 60 millones de euros desde compró la mayoría de la empresa.

  • La multinacional que preside César Alierta no ha sabido como manejar una red social al más puro estilo Facebook que estaba llamada a protagonizar un capítulo glorioso en el ecosistema ‘startup’ en España. Tampoco le ha ido bien en la transformación de Tuenti en operadora (OMV) y queda lejos los números que ha alcanzado su comparable británica Giffgaff, también parte de Telefónica.
  • La empresa que dirige Zaryn Dentzel perdió en 2013 24 millones de euros, más del doble que el año anterior. La cuenta acumulada de números rojos se ha elevado a 57 millones entre 2010, 2011, 2012 y 2013, los ejercicios que ha estado bajo el paragüas de Telefónica. En ese mismo periodo, su facturación ha crecido un 77%.
  • Oficialmente, Tuenti nunca ha ganado dinero en ejercicios anuales, aunque durante algún trimestre llegó a alcanzar los números negros antes de la venta de la empresa. En 2013 tuvo unos ingresos de 16 millones, más de la mitad ya procedentes de su actividad como OMV (operador móvil). Hoy cuenta con algo más de 200.000 clientes.
  • En agosto de 2013, Telefónica completó la adquisición del 10% que no controlaba en Tuenti y amplió capital para pagar los correspondientes bonus que adeudaba a algunos de los empleados de la compañía, entre ellos, el propio Dentzel. Fue el principio del fin de la salida del último de los fundadores de Tuenti, que seguía perdiendo dinero a espuertas y comenzaba a estar mal vista por los gestores de la operadora.

¿Por qué se vendió Tuenti a Telefónica?

Pese a sus millones de usuarios y un increíble crecimiento -que rivalizó por momentos con Facebook en España-, Tuenti sufrió en sus comienzos de factores varios como sus necesidades continuas de capital, la debilidad financiera de sus socios o el choque de egos dentro (salida de fundadores, roces entre inversores…) y fuera de la compañía (fichajes a golpe de talonario que escocían en la competencia). Pero, sobre todo, de su fatídica decisión de entrar en el mercado de las telecomunicaciones en enero de 2010 y, hace ahora cinco años, cuando activó el radar del oligopolio teleco.

  • En agosto de 2010, la red social protagonizó la sonada operación de su venta a Telefónica, que se venía negociando desde meses atrás. Qualitas Equity Partners, el fondo de capital riesgo de las familias Polanco Moreno y Pérez Arauna, a su vez fundadores de Prisa, buscó una salida en Tuenti, después de haber invertido  algo menos de 20 millones de euros en sucesivas ampliaciones entre finales de 2008 y principios de 2010
  • En esas operaciones hicieron caja alguno de los fundadores y ‘business angels’ iniciales, aunque el destino de aquel dinero era soportar el crecimiento de la red social. Necesitaba más capital para apagar sus pérdidas como otras redes sociales tipo Facebook, Twitter o Linkedin, que consumieron miles de millones de dólares antes de que sus accionistas lograsen recuperar su inversión en las respectivas salidas a bolsa.
  • Pero en el caso de Tuenti, sus inversores tenían más prisa. El cerrojo inversor que se vivió tras la crisis financiera de 2008 y la negativa a aportar más fondos por parte de Qualitas aceleraron su venta por coincidencias del destino. Mientras las familias fundadoras de Prisa negociaban la venta de Digital + a Telefónica y Mediaset, el fondo en el que eran los principales partícipes se encontró con Tuenti también sobre la mesa y con los mismos protagonistas.
  • En enero de 2010, la red social se registró en el regulador CMT como futuro operador móvil alternativo (OMV) y en marzo firmó una alianza comercial con Vodafone. El valor de sus más de 8 millones de usuarios, su potencial conversión de clientes telefónicos y las ganas de vender de los socios de Prisa engrasaron aquel trato secundario. Telefónica cerró con gusto la compra aquel verano: evitaba otro competidor, compraba un caladero de futuros clientes y rejuvenecería su propia marca.

Entre sus planes, lamentablemente, no pareció entrar en ningún momento respaldar a Tuenti en su pulso con Facebook. en España, ni impulsar la salida a Latinoamérica de la red social española, que ya contaba con miles de usuarios al otro lado del Atlántico y sin promoción ninguna.

¿Qué hubiera pasado de haberlo hecho? Con Twitter y Linkedin apenas asomando la cabeza; recién nacido Whatsapp, o con Instagram y Snapchat todavía sin concebir…. Tuenti tenía entonces millones de usuarios como todas ellas y, por fin, un accionista fuerte. ¿Fue la oportunidad perdida para Telefónica y el ecosistema de Internet en España?

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