Operación ‘caballo de Troya’ completada: claves de la venta entre Nokia y Microsoft

Operación ‘caballo de Troya’ completada: claves de la venta entre Nokia y Microsoft
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Stephen Elop (i) y Steve Ballmer (d) (Nokia). 


Stephen Elop y Steve Ballmer eran uña y carne en Microsoft hasta el verano de 2010. El primero lideraba la división más rentable en el gigante del software (Ofimática y servicios a empresas); el segundo, su jefe. En septiembre de 2010, Elop fue nombrado consejero delegado de Nokia. Lo primero que hizo al llegar al grupo finlandés fue gritar: ‘¡fuego!’. ¿Y qué ocurre cuando el líder de una empresa asusta y entra en aparente estado de histeria?

Lógicamente, el pánico no tardó en extenderse en el seno de Nokia y el poder de Elop se reforzó ante su famosa ‘visión del futuro’. Su descripción de Symbian, el sistema operativo móvil que calzaban los nokias y que dominaba el mercado hasta ese momento, pasará a la posteridad: “Estamos en una plataforma en llamas”

Nokia, ‘colgada’ de Windows

Inversores y talento fueron los primeros en escapar de Nokia. Los clientes no tardaron mucho más.  Tomi Ahonen, ex directivo de Nokia y una de las voces más influyentes en el mundo de la telefonía, ha sido uno de los más críticos con Elop en este tiempo, al que acusó de “demoler la compañía”, destruir 27.000 millones de dólares de valor en bolsa y expulsar a los consumidores de la marca finlandesa con el cambio de plataforma de Symbian a Windows, y el cierre de Meego, el software sucesor en el que trabajaban los finlandeses.

Sólo unos meses más tarde de su incorporación a Nokia, Elop firmó un acuerdo de exclusividad con Ballmer (Microsoft) para fabricar móviles con su sistema operativo a cambio de 1.000 millones de dólares anuales. El acuerdo atrapó a Nokia hasta 2016, impidiéndole fabricar en Android, la plataforma sobre se ha cimentado el poder de Samsung, el nuevo líder destacado del sector. Alguien dijo que era meter al enemigo en casa. Alguién dijo que era un caballo de Troya. Probablemente tenían razón.

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Términos del acuerdo móviles de Nokia 

Evolución trimestral de las ventas de Lumia-Windows, Symbian y Asha. (Hemerotek)

Finalmente, Nokia ha terminado vendiendo su filial de teléfonos móviles y paquete de patentes a Microsoft por valor de 5.440 millones de euros. Con la venta de la filial, el gigante finlandés cierra el proceso de reestructuración que le llevó en julio a tirar la toalla con el móvil y comprar el 50% de NSN a Siemens para centrarse en las redes de telecomunicaciones y en los servicios.

Según los términos del acuerdo:

– Microsoft pagará 3.790 millones de euros por la división de móviles de Nokia y otros 1.650 millones por patentes asociadas a los dispositivos.

– La operación se completará en el primer trimestre de 2014, cuando más de 32.000 empleados de Nokia habrán pasado a la nómina de Microsoft.

Nokia retiene la marca ‘Nokia’, si bien cede su uso durante diez años para la denominación de teléfonos y tablets.

Nokia sobrevive como compañía de redes de telecomunicaciones (NSN), mapas (Here) y otros servicios.

Dispositivos, la ‘nueva’ primera división de Microsoft

El anuncio de la operación sorprende días después de que su primer ejecutivo, Steve Ballmer, haya anunciado su marcha en menos de doce meses. Pero el ejecutivo y principal accionista de Microsoft ha querido dejar la operación Nokia atada para su sucesor. “El futuro es dispositivos y servicios”, dijo en su reciente carta de despedida a los empleados.

Con Nokia, Microsoft se queda a precio de saldo con un negocio que facturó 14.900 millones de euros en 2012 y que se convertirá en su primera división por facturación por delante de 1) Ofimática-Servicios, 2) Windows y 3) ‘cloud computing’. Precisamente, la unión de la filial de móviles de Nokia con el área de dispositivos de Microsoft, entre los que se incluyen Xbox, Surface o Skype, sumará cerca de los 30.000 millones de dólares de facturación.

Principales áreas de Microsoft antes de incorporar a Nokia. (Hemerotek)

La reacción de los inversores a la operación ha sido de euforia con las castigadas acciones de Nokia, que se disparan un 40% en la Bolsa de Helsinki, hasta 4,1 euros. Por su parte, los títulos de Microsoft ceden un 2% en la preapertura de Wall Street, hasta 32,7 dólares. Que el gigante del software fabrique sus propios teléfonos después de la experiencia Surface no parece una buena idea a los ojos del mercado.

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