Fondos internacionales de capital riesgo en España: claves, curiosidades… ¿Se quedan?

Fondos internacionales de capital riesgo en España: claves, curiosidades… ¿Se quedan?
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La llegada de inversión internacional es considerada para cualquier país como un síntoma de confianza en su economía y sus gobernantes, una apuesta a medio y largo plazo para conseguir una rentabilidad adecuada al riesgo asumido. En la industria de Capital Riesgo (Venture Capital y Private Equity) en España sucede lo mismo y los fondos internacionales han jugado y juegan un papel fundamental, tanto por el volumen de recursos suministrados como por su aportación cualitativa. Desde qué existen estadísticas desagregadas en 1991 han invertido 17.951,7 millones de euros, lo que supone el 46% del total registrado, según los datos de ASCRI y Webcapitalriesgo.com. El 54% restante lo aportaron los fondos nacionales (públicos y privados).

Los primeros en llegar

Los primeros fondos internacionales de Private Equity (PE) en hacer su aparición fueron Advent, en 1987, al que siguió 3i, en 1989. Ya en la década de los noventa aparecieron Schroeder, Bridgepoint (anteriormente Natwest), Apax, CVC y Dresdner, que fue el germen de Advent International. Ellos trajeron las primeras operaciones apalancadas (buyouts) y de Reorientación de empresas (Turnarounds), aunque principalmente apoyaban compañías en su expansión nacional e internacional.

Hasta el año 2004 habían invertido en España 14 fondos, casi los mismos (13) que lo hicieron entre 2005 y 2007. En esos tres años se vivió el boom del capital riesgo y de los ‘Buyouts‘, con 5.869 millones invertidos (el 33% de su contribución histórica) y transacciones de gran tamaño como ONO, Amadeus, Parques Reunidos o Cortefiel. En la fase más aguda de la crisis en España en 2009 los fondos internacionales paralizaron su actividad, retomándola de manera gradual a partir de 2010 y realizando operaciones de gran tamaño aunque de manera más selectiva, como Abertis.

El despertar del ‘venture capital’

Desde ese año han ido aparecieron fondos especializados en relanzar-reforzar empresas que se encuentran en situaciones especiales, como HIG Europe o Springwater; fondos de inmobiliario e infraestructuras o fondos suministradores de deuda (direct lending), que los bancos no están dispuestos a asumir. Desde 2008 hasta la fecha comenzaron a operar en España 28 nuevos fondos, 13 en los últimos tres años. Los primeros fondos internacionales de Venture Capital (VC) -capital emprendedor y de acompañamiento- tardaron mucho más tiempo en llegar a España, y, curiosamente, las primeras operaciones no las cerraron operadores puros de VC, sino fondos más tradicionales de PE, como 3i, Apax o Dresdner entre 1998 y 2002.

Algunas operaciones destacadas de esta época fueron Jazztel, eDreams o Fractus. En cierto modo, esta “anomalía” pudo tener sentido al ser fondos que ya llevaban más de una década operando en nuestro país y conocían nuestro entramado empresarial. También en esos años se contagió la euforia de la burbuja .com, con más pena que gloria. Años después, en 2004, Apax acertó con una de las más exitosas operaciones de VC en España, Vueling. Pero la llegada de fondos especializados de VC no llegó hasta con la inversión de Index Ventures y Sequoia en la proveedora de wifi FON.

Entre 2007 y 2010 se vivió un periodo de asentamiento con la llegada de 14 fondos como Demeter, que se estrenó con fuerza con tres operaciones y Tiger Global, que lo hizo en dos de los iconos de internet, Idealista y Atrapalo. En esos años también se realizaron rondas importantes en compañías como BuyVip, NTR Global, Privalia o Abiquo, en las que los fondos internacionales aportaron músculo y complementaron a los inversores nacionales que habían invertido con anterioridad. Puede decirse que ha sido a partir del año 2011 cuando se ha producido un cambio de mentalidad del inversor extranjero hacia España.

35 fondos en los últimos cuatro años

En los últimos 4 años (hasta el tercer trimestre de 2014) ya se ha contabilizado la llegada de 35 nuevos inversores, con el máximo de 15 inversores en 2013. En el conjunto de inversiones hay una gran variedad de tamaños y perfiles, que van desde firmas históricas como Accel, o Kleiner Perkins; corporate ventures como SAP Ventures o Intel Capital; firmas vinculadas a grandes empresarios tecnológicos como Vulcan Capital (Paul Allen-Microsoft ) o Atomico (Niklas Zennstrom-Skype); o firmas desconocidas por el “gran público”.

En definitiva, cualquier inversor de cualquier país podría invertir en startups españolas en los próximos años. Casi la mitad de los fondos que operan en España provienen de EEUU (aproximadamente un 45%), teniendo una representatividad importante los que tienen sede principal en el Reino Unido (16%) y en Francia (8%). Pero lo más interesante es la gran variedad de países que van viniendo, como Bélgica, Chile, Finlandia, Italia, Luxemburgo, Suecia o Suiza.

En cuanto a la alternativa de abrir oficina en España, puede decirse que hay de todo, pero normalmente los grandes operadores de capital riesgo, e incluso los medianos, acaban estableciéndose en nuestro país, principalmente en Madrid y Barcelona. Sin embargo, todavía no hay casos de fondos de ‘venture capital’ que tengan base operativa en España, salvo el caso de Demeter Partners. El principal motivo es el mantenimiento de un equipo estable, en relación con el tamaño de los fondos que gestionan y de las operaciones que realizan; y que quizá todavía no ven al ecosistema lo suficientemente maduro.

* Marcos Salas es socio de Webcapitalriesgo.com, referente en España sobre la información de capital riesgo y ‘venture capital’.

Pues consultar la cronología de los VC internaciones y el artículo original aquí.

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