En espera de la LFFE: la nueva ley del ‘crowdfunding’ verá la luz en marzo

En espera de la LFFE: la nueva ley del ‘crowdfunding’ verá la luz en marzo

Las elecciones lo aceleran todo, incluso normas que ya debían estar en vigor desde hace años. El arranque de 2015 traerá consigo la esperada regulación en España para el crowdfunding (financiación colectiva a través de microdonaciones) en sus variantes financieras (inversión en acciones ‘equity crowdfunding’ y crédito ‘crowdlending’), que afectan especialmente a las ‘startups’ e inversores de este tipo de plataformas. Se espera que la ley esté en vigor durante el primer trimestre de este año (marzo), según distintas fuentes consultadas por HEMEROTEK.

Crowdfunding político

  • La Comisión de Economía del Congreso de los Diputados aprobó el pasado miércoles 7 de enero el proyecto de la Ley de Fomento de Financiación Empresarial (LFFE), con 27 enmiendas y los votos de PP, CiU, UPyD y PNV. Ahora será el Senado donde se termine de dar forma al nuevo marco legal. Aquí se esperan más cambios en las próximas semanas antes de que el Gobierno selle el texto y ordene publicarlo en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
  • El ‘crowdfunding’ de proyectos por recompensa (compra de producto) y donación se verán menos afectados, salvo en lo referente a la financiación de partidos políticos. Podemos, el que más usa esta fórmula de microdonaciones por Internet, tiene aquí una de sus principales fuentes de ingresos y formaciones como PP o PSOE, acostumbrados a condonaciones de deuda y grandes donaciones, buscan regular la microfinanciación justo ahora. Es año electoral.

Compra de acciones en ‘startups’

La principal novedad del nuevo marco jurídico es el traje normativo a las modalidades financieras de esta fórmula de microfinanciación que hasta ahora permanecían en el limbo legal. El ‘equity crowfunding’  la distinción entre inversor profesional y el particular, así como el establecimiento de dos techos de recaudación en función de lo anterior.

  • Los proyectos que se dirijan a profesionales acreditados podrá recaudar hasta 5 millones de euros, mientras que los que se dirijan a particulares o no acreditados tendrán un límite de 2 millones. El Gobierno ya elevó el techo de 1 a 2 millones tras la polvareda inicial que levantó la primera propuesta al sector. Hay que tener en cuenta que las ‘startups’, en su mayoría nacidas como SLs, tienen limitación de 50 socios y, por tanto, buscan un respaldo selectivo de profesionales.
  • Se considera inversor acreditado al institucional y a las empresas que soliciten expresamente este tratamiento. Deben superar determinados niveles de activo (1 millón de euros), cifra de negocio (2 millones) o recursos propios (300.000 euros). Si son personas físical deberán acreditar niveles de renta que superen los 50.000 euros al año o tengan un patrimonio superior a 100.000 euros. Los inversores acreditados no tendrán límite en el número de proyectos a invertir. Los inversores no acreditados (todos los demás), por su carácter minorista, tendrán límites anuales a la inversión (3.000 euros por cada proyecto y 10.000 euros entre todas las plataformas).
  • La cantidades parecen razonables teniendo en cuenta que alguna de las mayores operaciones de ‘crowdfunding’ en ‘startups’ apenas superan los 300.000 euros. No obstante, hay proyectos que superarán con creces esa cantidad como el diario de Pedro J. Ramírez (El Español), aunque su objetivo principal es obtener una base social de accionistas que dé respaldo al proyecto y el secundario la captación de dinero. Su operación comenzará el próximo lunes 11 de enero y terminará antes de marzo, es decir, antes de que la ley vea la luz.

¿Y el crédito? Con la banca hemos topado…

Queda pendiente por conocer cómo se regulará la otra variante financiera del ‘crowdfunding’, que recibe el nombre de ‘crowdlending‘ y consiste en la concesión de crédito a través de plataformas de Internet. En este caso, son inversores quienes aportan el capital y se transforman en ‘banqueros’ para que múltiples proyectos de particulares o empresas puedan financiar el consumo de un producto o su propia actividad.

  • La nueva ley deja claro que los establecimientos financieros de crédito (EFC) tendrán rango de bancos y estarán regulados por el Banco de España como cualquier entidad financiera. No obstante, por su carácter de inversión, también se regirán aparentemente por los límites mencionados a la compra de acciones del ‘equity crowfunding’. Esto parece claro en el caso de personas físicas, pero variará en el caso de que sean inversores institucionales.
  • En España existen plataformas como Comunitae, Zänk o Lendico que se dedican a esta actividad de préstamos entre particulares. En EEUU hay firmas de gran tamaño como Lending Club y OnDeck que acaban de salir a bolsa. En Reino Unido está Funding Circle, usada por el propio Gobierno británico para llegar a las ‘pymes’.
  • No obstante, la patronal de la banca española AEB está frenando esta regulación: todavía está a años luz de ver con buenos ojos estas prácticas. Y eso que dos de sus mayores socios (BBVA y Santander) hacen negocio activamente con estas plataformas fuera de España.
  • ¿Sus ventajas? Menor morosidad, mejor scoring, transparencia, eficiencia, acceso a nuevos clientes y con mayor solvencia… Sin embargo, el reducido club de bancos españoles (Caixabank, Bankia, Sabadell, Banco Popular, BBK, Unicaja, Bankinter, Mare Nostrum, Liberbank) que quedan en pie no parecen tener prisa en importar estas buenas prácticas tecnológicas a la península porque canibalizaría su negocio tradicional. ¿Están preparados?
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