El profesor de chino que convenció con su método a César Alierta en un minuto

El profesor de chino que convenció con su método a César Alierta en un minuto
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El CEO de 8belts, Anxo Pérez, (i) junto a Juanma López Iturriaga (Hemerotek)

Es una ‘startup’ española que ha conseguido que empresas como Telefónica, Santander o Repsol contraten su método de aprendizaje de chino para los empleados que envían al gigante asiático. “Estaba en un restaurante y abordé a César Alierta…”, cuenta Anxo Pérez, lingüista gallego y fundador de 8Belts.

Dos años de vida empresarial y más de 3.000 alumnos que han pasado por la plataforma. Actualmente tienen unos 600 alumnos activos, unos 20 empleados y no cuenta accionistas relevantes todavía. “Nuestro crecimiento es 100% orgánico. Somos una [empresa] bebé de la crisis“, explica Pérez, que admite haber rechazado ofertas de inversores desde su lanzamiento en 2011.

El encuentro con Alierta

Aquel encuentro fortuito con el presidente de Telefónica se convirtió en una oportunidad para su proyecto. “Estaba en un restaurante y abordé a Alierta. Le dije: ‘Perdone que le moleste, he creado un método de aprendizaje de chino revolucionario después de cinco años de investigación…‘ Se me quedó mirando y me dijo: ‘Me interesa’ “, cuenta Pérez.

Al poco rato le llamó un responsable de recursos humanos de la multinacional para convocarle a una reunión en la que mostrar su método. Les contrató. También lo hizo elmundo.es en 2012, que les dio un buen empujón en usuarios.

Pérez ha conseguido también que el embajador de España en China, Eugenio Bregolat, sea alumno de 8belts,  al igual que dos exjugadores de baloncesto de la talla de Fernando Romay y Juanma López Iturriaga, presentes la semana pasada en un encuentro de 8Belts con en HUB Madrid.

Un método distinto

Después de cinco años de investigación entre programadores y filólogos, 8Belts ha patentado su método de enseñanza de chino basado en la gamificación (aprender como un juego) y repetición de grupos de palabras que aparecen en la mayoría de conversaciones. Su promesa es poder conversar en el idioma asiático tras ocho meses y dedicándole sólo 30 minutos al día.

“No enseñamos caligrafía. Como lingüista, no recomiendo el estudio de los carácteres porque son muy difíciles y desmotivan en el aprendizaje. Es lo superfluo. Lo importante es hablar y el problema es la manera en que se aprende”, señala Pérez, que habla ocho idiomas y ha sido intérprete profesional de personalidades como Barack Obama o Flavio Briatore.

China, ¿una oportunidad pérdida?

Con un población de 1.300 millones de personas y más de 500 millones de ellas con acceso a la Red (2012), el chino ya es el segundo idioma de Internet, pese a que apenas se conoce y se habla fuera de China. Algunas de sus empresas online se han convertido en gigantes que facturan más que Amazon o eBay juntos, como Alibaba. En opinión de Anxo Pérez dominar el chino es un punto de distinción necesario frente a otros idiomas europeos como el alemán.

“Todo el mundo va a pasar por China. Algún día tu socio será chino, tu cliente o tu dueño… España ha perdido una tremenda oportunidad porque otros países como Alemania, Reino Unido o Italia ya están allí (…) Un turista chino se deja 8.000 euros en gasto en Europa; un millón de chinos atraerían 8.000 millones de euros cada año. Es increíble que no nos hayamos dado cuenta de esto”, apunta.

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