De Varsavsky a Pujals: la frenética historia de Jazztel antes de caer en manos de Orange

De Varsavsky a Pujals: la frenética historia de Jazztel antes de caer en manos de Orange
Martin Varsavsky y Leopoldo F. Pujals.
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Comenzó como una ‘startup’ española liderada por el hispanoargentino Martin Varsavsky en 1997. Inició su actividad en 1998 y al año siguiente recibió la entrada de fondos de capital riesgo como Apax y Advent. Por el camino le dio tiempo a cambiar de nacionalidad a Reino Unido. Desde entonces Jazztel ha tenido sede fiscal en Londres, pese a operar en la península ibérica. Meses más tarde saldría a bolsa en EEUU por las zancadillas de la Telefónica de Villalonga y los reguladores de la Administración Aznar para hacerlo en España: las sociedades con pérdidas no eran aptas para cotizar… Salvo Terra.

Terminó protagonizando uno de los episodios de aquella burbuja. En diciembre de 1999, sus acciones debutaron con un alza del 240% en su primer día en el Nasdaq. Captó 300 millones de euros con la venta de acciones y otros 800 millones entre créditos y bonos. Aquella pesada losa de créditos y deudas mantuvo hundidas sus cuentas, asfixiadas del volumen de inversión necesario para extender redes y captar clientes. De hecho, nunca ganaría dinero hasta 2010. Nunca volvió a cotizar como entonces.

La frenética vida de Jazztel era tal que, apenas un año después, Ya.com (filial de Internet constituida como un spin-off de Jazztel y en la que Varsavsky tenía un 10% del capital) fue comprada por Deutsche Telekom (T-Online) por 550 millones. France Telecom (Orange) llegó a ofertar más de 700 millones, pero su oferta llegó tarde y fue vetada por los empleados fundadores, accionistas también de la puntocom. Paradojas de la vida, Orange acabaría comprando Ya.com por 320 millones a los alemanes en 2007, al igual que ha sucedido ahora con la propia Jazztel ahora. Las dos, cofundadas por Varsavsky; las dos, en manos de la francesa.

El efecto Pujals

Corría el verano de 2004 cuando Jazztel andaba dando tumbos en bolsa y en su negocio. Las pérdidas y el elevado endeudamiento de la compañía -fue de las primera empresas española en emitir y vender ‘bonos basura’ a inversores-, con rating Caa- habían dejado sin gasolina a la operadora alternativa en su intento por competir con Telefónica, que seguía como monopolio ‘de facto’ entonces pese a la liberalización del sector. En el peor de los momentos, y una vez que el fundador Varsavsky se había desvinculado de la empresa en 2002, apareció un hombre clave en las modesta historia de la bolsa española.

El criador de caballos Leopoldo Fernández Pujals, de origen cubano, pasaporte español y estadounidense, aterrizó por sorpresa en Jazztel en el verano de 2004 para salvarla de un destino incierto. Pero el mago de las pizzerías quería demostrar que no por casualidad había hecho dinero, y mucho, con la salida a bolsa de Telepizza y la venta posterior de sus acciones a la familia Ballvé (Campofrío)… Más de 300 millones de euros en el año 2000, después de más de trece años al frente de un negocio que empezó con un local de pizzas.

Entró en Jazztel cuando las acciones cotizaban a 0,24 euros (2,4 euros tras el contrasplit de acciones realizado en 2010 en proporción 10×1). Sólo un año después de la llegada de Pujals, Jazztel se había multiplicado su inversión por seis hasta 1,6 euros, equivalentes a 16 euros actuales. Pujals logró que los bonistas cambiasen sus bonos por acciones enseñándoles la cotización de Jazztel y, probablemente, también la de Telepizza. Aquello alivió la presión financiera para Jazztel.

La paz con Telefónica

Sin embargo, una vez pasada la euforia inicial, la operadora volvió a sumirse en el caos, los problemas financieros y las quejas de los clientes, terreno en el que batió algún que otro récord. Sin embargo, hay dos elementos clave que cambiaron el rumbo de la empresa. La llegada de José Miguel García como consejero delegado y un giro radical en la estrategia: el culpable de todos los males era Telefónica -decían- y lo iban a demostrar. Si no funcionaba el servicio como debiera era por la mano negra del gestor único de la infraestructura de telecomunicaciones.

Cada vez que se caía ‘misteriosamente’ una central de Jazztel, los chicos de Pujals azuzaban a sus abogados y ponían el grito en el cielo públicamente. Y funcionó. Pujal acabó doblegando a la Telefónica de César Alierta con secreto acuerdo extrajudicial. La estrella de la compañía cambió para siempre. De los apenas 250.000 clientes con que contaba por entonces, Jazztel ha pasado a quintuplicar sus números en siete año. A junio de 2014, la operadora de Pujals tenía 1,4 millones de líneas activas. Curiosamente, su bandera publicitaria ha sido el servicio técnico en los últimos años.

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