Bruselas inicia su proceso antimonopolio sobre Google: en juego, 6.000 millones de euros

Bruselas inicia su proceso antimonopolio sobre Google: en juego, 6.000 millones de euros
Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google (Hemerotek)

Hace más de seis meses que le echó el alto y desde entonces, la Comisión Europea se ha puesto el mono de policía de tráfico para revisar de arriba a abajo la actividad de Google. Nada parece estar en orden: los comisarios europeos han visto cosas que no creeríais y se avecina la primera de una andanada de multas para el gigante estadounidense en Europa. Pueden alcanzar los 6.000 millones de euros, la mitad de su beneficio anual, según los analistas.

Desde septiembre de 2014, Google está en un sinvivir debido a la amenaza de multas en Europa. El proceso que comenzó el español Joaquín Almunia -comisario de Competencia hasta octubre de 2014- y será rematado a partir de este miércoles por la danesa Margrethe Vestager, su sucesora en el puesto, que comparece ante la Comisión en Bruselas. Este relevo ha hecho pensar en una rebaja de la tensión entre Bruselas y Google, así como la cuantía de las sanciones multimillonarias. Hoy comenzarán a resolverse las dudas.

  • Actualización: Como todo en Bruselas, las cosas en el paraíso de la burocracia van despacio. La Comisión ha comunicado su acusación formal a Google por prácticas de monopolio en el sector de las búsquedas, donde tiene una posición dominante. Vestager señala que el buscador esta primando los resultados de su ‘comparador’ Google Shopping y minando los de la competencia. Ahora da la opción a la compañía que dirigen Eric Schmidt y Larry Page para que se defiendan y convenzan a la Comisión de que no es así. En una segunda fase, Google puede cambiar su manera de ofrecer las búsquedas. En cualquier caso, todavía no hay multa formal. Va para largo.

El ‘proceso’ contra Google (solo es el principio)

  • Búsquedas. Las investigaciones de Bruselas comenzaron por las prácticas anticompetitivas en los resultados de las búsquedas (presuntamente, Google ofrecía los resultados de sus propios productos por encima de la competencia), terreno en el que cuenta con una cuota de mercado del 90%. La investigación se centra en Google Shopping, su comparador de productos que redirige el tráfico a sitios terceros como Amazon.
  • Android. De las búsquedas, la se ha extendido a otros productos de la compañía como Android, el sistema operativo móvil que se ha convertido en dominante en cuestión de cuatro años y que pone trabas a los desarrollos en la plataforma por parte de terceros.
  • Protección de datos. Durante este tiempo se gestó la ‘ley de derecho al olvido’ -vía sentencia en los tribunales- que obliga al buscador al borrado de aquellas páginas que se le solicite; o las normas de protección de datos impulsadas desde Bruselas que llevaron a Google a crear un registro único y simplificar las cláusulas legales de todos sus productos como Gmail, Drive, Maps, Streetview o Youtube, entre otros.

¿Qué dice Google?

Sobre el tema de las búsquedasGoogle responde que no encuentra el daño producido a la competencia: “Aunque puede que Google sea el motor de búsqueda más usado, ahora podemos encontrar y acceder a información de maneras diferentes y, las alegaciones de daños relacionadas con consumidores y competidores, han demostrado ser incorrectas”. Sobre Android, parecida versión: “Android ha ayudado a crear la mayor  capacidad de elección e innovación en dispositivos móviles hasta la fecha. Es difícil de creer, pero los smartphones apenas existían hace diez años.  Utilizábamos teléfonos con unas prestaciones básicas que eran toda una pesadilla para los desarrolladores. Esta frustración marcó el nacimiento de Android”. En ambas respuesta, el buscador no deja de tener razón, pero ambas subyace su poder para dirigir el mercado y distorsionar la competencia. Eso es lo que dice Bruselas.

Microsoft, el precedente

Bruselas cuenta con el precedente de los procesos antimonopolio contra Microsoft. La historia acabó con una batería de multas sobre la compañía de Bill Gates a lo largo de los años. La primera de las sanciones llegó en 2004 por abuso de posición dominante (497 millones de euros). La segunda en 2006 por no facilitar alternativas a la competencia (280 millones). La tercera por el cobro abusivo de licencias a los fabricantes (900 millones) en 2008. La cuarta, y una de las principales causas por las que Bruselas comenzó el proceso fue por, entre otras cosas, por preinstalar Internet Explorer en su sistema operativo Windows llegó en 2013 (561 millones). El conjunto de sanciones a la empresa han superado los 2.200 millones de euros.

Apple, el siguiente

Bruselas tiene en marcha distintos procesos sobre ambas empresas que marcarán también su estrategia para con las demás empresas digitales de Silicon Valley, como pueden ser Facebook o Amazon, entre otras. Irlanda es la clave. Allí han establecido su base de operaciones europea la mayoría de tecnológicas de EEUU y desde Irlanda facturan las ventas que realizan en otros países de la Unión.

Es el caso de Apple. Su dinero en caja (efectivo o activos líquidos a corto plazo) ronda los 150.000 millones de dólares, pero gran parte de ese dinero lo ha ido generando y acumulando desde su filial en Irlanda a lo largo de año. Es uno de los territorios que ayuda a rebajar su factura fiscal y que le permite realizar operaciones corporativas tan extrañas como la de Beats para regatear al fisco.

Bruselas cree que Apple se está beneficiando de acuerdos especiales en materia fiscal en ese país. Lo considera como ayuda de estado a una empresa y la devolución retroactiva de esas supuestas ayudas podría superar los 5.000 millones de euros. La situación sería similar para Amazon, aunque en el caso del grupo de comercio electrónico lo que se está investigando es su pacto fiscal con Luxemburgo, otro de los estados con fiscalidad ventajosa para multinacionales.

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