El Gilt es el mejor termómetro del Brexit y da señal de alarma

Reino Unido depende más que nunca de "la gentileza de los extraños" ante su salida de la UE

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Brexit.

“La gentileza de los extraños”. De eso depende un Reino Unido post Brexit. Son las palabras de Mark Carney, gobernador del BoE (Bank of England). Y ese voto de confianza del inversor extranjero afronta su agotamiento.

El dinero empieza a salir de los gilts, bonos emitidos por el gobierno británico que popularmente son considerados como activos de bajo riesgo. Es un mercado de 2 billones de dólares. Y el mejor termómetro del mercado. Si los inversores extranjeros dejan de comprar deuda soberana a Reino Unido, algo malo pasa.

“Si tenemos un Brexit sin acuerdo, esos extraños se van a preocupar”, alerta Mike Riddell, gestor de Allianz Global Investors, en alusión al léxico empleado por Carney que ya ha sido adoptado como canon por los participantes del mercado.

Riddell ha reducido su exposición a la deuda británica en las últimas semanas por los temores a una recesión en caso de Brexit sin acuerdo. “¿En ese escenario los gilts van a seguir siendo un refugio seguro? Absolutamente no”, asegura.

Pongamos un ejemplo. El mercado de bonos se derrumba. Al gobierno le cuesta más pedir dinero prestado. Justo cuando más lo necesita. Y se crea una bola de nieve: el trauma económico inicial puede acabar desembocando en una profunda recesión.

El gilt renta. Hasta ahora. La deuda británica se dispara un 20% desde junio de 2016, fecha de votación del Brexit, ofreciendo un rendimiento similar al del Tesoro estadounidense. Y superior al Bund alemán, claro. En ese mismo periodo de tiempo, la libra esterlina acumula un desplome del 18% y se sitúa a niveles de una divisa más propia de economías emergentes.

¿HASTA CUÁNDO DURARÁ ESA "GENTILEZA DE LOS EXTRAÑOS"?

Los datos del BoE están ahí. Los extranjeros compraron en 2018 gilts a ritmo de 2016, antes del referéndum. Se dejaron unos 100.000 millones de libras esterlinas. Una cifra que hace palidecer a la de salidas o ‘outflows’ de capital foráneo registrados en la bolsa británica en lo que va de 2019: 7.000 millones de libras esterlinas.

556.000 millones de libras esterlinas en gilts. Es lo que estaba en manos de inversores extranjeros en marzo. Un 28% del total. La gentileza de los extraños aún confía en Reino Unido y en una salida ordenada de la UE. ¿Hasta cuándo?