Los bonos frontera, el mejor activo para diversificar, según Aberdeen Standard

La gestora británica defiende la compra de activos en países subdesarrollados que están a punto de debutar en el grupo de los emergentes

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Roubesh Adaya, gestor senior de Aberdeen

En un mercado donde todos los activos están correlacionados hallar oportunidades de inversión que ayuden diversificar nuestras carteras se ha convertido en toda una quimera del oro para los operadores. La renta fija afronta, además, el desafío adicional de hallar rendimientos en un entorno prolongado de tipos bajos por parte de los bancos centrales. Frente a estas vicisitudes, la receta de Aberdeen Standard son los bonos de países frontera, que obligan asumir más riesgo a cambio de una mayor recompensa.

Se trata de aquellas naciones con menos de un 2% en el índice de referencia de mercados emergentes de JP Morgan -EM $ Government benchmark (JPM EMBIGD)- y con un rating de BB- o inferior. En la práctica, la gestora explica que “normalmente son países pequeños, con tasas de crecimiento interesantes, pero también con mayor volatilidad lo que se traduce en mayor riesgo”. “En ocasiones son también mercados menos líquidos y por ende de más difícil acceso. Muchas veces se los considera como una fase previa a mercado emergente y puede darse el caso también de que mercados que un momento son considerados emergentes por alguna circunstancia vuelvan a la categoría de frontera”, agregan.

El atractivo de estos países es aún mayor en un contexto donde los rendimientos de los bonos de las potencias económicas mundiales siguen tozudamente en números negativos y no hay perspectiva de que vayan a incrementarse. “La renta fija nipona lleva así desde 1999 y no se observan grandes cambios”, señala Rod Davidson, jefe de inversión en renta fija especializada de la gestora con sede en Londres. “Las oportunidades no están en la deuda europea con grado de inversión”, asegura Mauro J. Lorán García, jefe de desarrollo de Aberdeen, sino que “están en otros sitios”. Y, especialmente, en la deuda de estas naciones que aún no han debutado como emergentes, pero que reúnen las condiciones para hacerlo en el corto plazo.

Se añade, además, el factor de que tienen una elevada descorrelación con el resto de mercados y de países, por lo que disfrutan de una burbuja en la que no afectan las incertidumbres que dominan otros activos como la guerra comercial o el Brexit. Por lo tanto, insiste el gestor, es una excelente manera de tener una cartera más diversa. Reconoce Lorán García que el elemento del riesgo añadido puede ser disuasorio y, a la vez, anima a los operadores a cambiar su mentalidad por otra más acorde con los tiempos actuales: “Para el inversor del siglo XXI, los mercados emergentes son sinónimo de riqueza y crecimiento”, asegura.

El abanico donde elegir es amplio, más de 90 países, de los que la gestora tiene exposición en 25, especialmente en África, pero también en Centroamérica, en regiones como como Guatemala y en algunas naciones de Latinoamérica, así como de Oriente Medio, Europa del Este y Asia.

La clave, reconocen estos expertos, que han presentado sus vehículos de inversión en Barcelona, está en saber evitar los impagos de la deuda, en lo que Aberdeen tiene una larga experiencia y unos números que avalan su éxito. Desde la creación de su vehículo especializado en bonos frontera, sólo se han visto atrapados en un ‘default’ y han logrado sortear otros 115.

LOS BONOS CORPORATIVOS, AÚN MÁS ATRACTIVOS

Las oportunidades de inversión se ponen aún más interesantes en el apartado de los bonos corporativos. En este sentido, explican que alrededor del 60% de las compañías de estas naciones están en grados de inversión. “Empresas que en España serían 'triple A', en países como Guatemala nunca superan la calificación crediticia del país, pero son excelentes inversiones que se han mostrado resilientes incluso en tiempos difíciles”, argumenta Roubesh Adaya, gestor de Aberdeen.

Aberdeen compatibiliza estos productos con otros fondos de renta fija o de divisas en mercados emergentes. Los expertos de la gestora reconocen que, en términos generales, el mercado de deuda emergente registró retornos negativos el pasado ejercicio, pero se ha embarcado en una interesante recuperación en 2019. Eso sí, con notables excepciones como Argentina, donde han reducido sus posiciones por “el riesgo político que se desprende de las elecciones de este otoño”, explica Adaya . “Vemos mucha volatilidad en la moneda y ahora mismo, Argentina se ha convertido en un casino”, comenta Davidson.

En cuanto a los riesgos para los países en desarrollo, Aberdeen destaca cuatro fundamentalmente: “la fortaleza del dólar, la ralentización del crecimiento en China, el proteccionismo y los precios de las materias primas”. Ponen el acento en el conflicto arancelario entre el gigante asiático y EEUU, pero se muestran optimistas ya que opinan que “se alcanzará un acuerdo a finales de verano”.