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Fiscalidad de los Planes de Pensiones: cuánto ahorras y cuánto pagas en la renta

Los planes de pensiones son una de las fórmulas más habituales para pagar menos impuestos declaración de la renta. La fiscalidad de los planes de pensiones es positiva en el momento de invertir, pero no tanto al recuperar el dinero. Te explicamos por qué.

Además de una ayuda para cuando llegue el momento de la jubilación, la fiscalidad de los planes de pensiones los convierte en un elemento a tener en cuenta a la hora de hacer nuestra planificación fiscal. Su principal ventaja es que las aportaciones están sujetas a desgravaciones.  Es decir, es posible deducir las aportaciones de la base imponible de la declaración de la renta, siempre dentro de los límites marcados por la  Ley 35/2006. y sus posteriores actualizaciones, incluida la última reforma fiscal.

fiscalidad de los planes de pensiones
Por el contrario, cuentan con desventajas fiscales en el momento del rescate, es decir, al recuperar el dinero, y una limitación a los casos en los que podrás recuperar el dinero.
Al tratarse de momentos diferentes con un trato muy diferente en la renta 2015, es importante diferenciar la fiscalidad de los planes de pensiones entre el momento de la inversión y la posterior recuperación del dinero una vez jubilados.

Fiscalidad de las aportaciones al plan de pensiones

Los planes de pensiones permiten pagar menos impuestos en la renta 2015 por las inversiones que realicemos. Estamos hablando de una reducción de la base imponible ma? que de una deducción al uso como la que por ejemplo se aplica al comprar una casa.
Lo que ocurre es que el dinero que destines al plan de jubilación se restará a tu base imponible y, por lo tanto pagarás menos impuestos.

Para entenderlo mejor, nada como un pequeño ejemplo. Un contribuyente que haya ganado 35.000 euros y haya destinado 6.000 a su plan de pensiones, será como si sólo hubiese ganado 29.000 euros al hacer la declaración de la renta.

Si tenemos en cuenta las tablas de IRPF para la renta 2014 y el actual ejercicio de 2015, vemos que el ahorro puede serEVAS
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Si tenemos en cuenta el ejemplo anterior, el tipo marginal, el más alto, dejaría de ser del 38% para ser del 30,5% y a grosso modo, estamos hablando de 797,2 euros menos a pagar en el IRPF.

Como es lógico, cuanto mayores sean los ingresos mayor será también la deducción -por eso se dice que es un producto pensado para ricos-. Si todavía no lo tienes claro, sólo repasa las tablas y piensa cuánto se ahorra una persona que gane 80.000 euros por una inversión de 6.000 euros. Con esos ingresos, tributaría en el tramo más alto y por lo tanto estaría dejando de pagar 2.760 euros en impuestos (46% del tipo marginal). Por su parte, una persona con ingresos de 50.000 euros sólo se ahorraría 2.280 euros por esa misma inversión de 6.000 euros en planes de jubilación.

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Límites a las aportaciones al plan en la renta

Para evitar que una persona deje su base imponible a cero y también que se beneficie de otras ventajas de los planes que veremos más adelante, la Ley establece una serie de límites a las aportaciones que se pueden realizar y que han cambiado tras la entrada en vigor de la reforma fiscal de 2015.
En la campaña de la renta 2015, la que hacemos en 2016, se elimnan los límites a las aportaciones en función de la edad para unificarlos en los 8.000 euros. Dicho de otra forma, ahora sólo se podrán aportar 8.000 euros a los planes de pensiones independientemente de la edad del partícipe.

Hasta 2014 existía un cupo de 10.000 euros para los menores de 50 años y de 12.000 euros para los mayores de 55 años.

Lo que se mantiene son los límites porcentuales sobre la base imponible a efectos de practicar la deducción. Es decir, una persona puede invertir 8.000 euros, pero a la hora de incluir la reducción en la declarción de la renta, esa cantidad no podrá superar el 30% de su base imponible si es menor de 50 años y el 50% si es mayor de 50 años. Imaginemos ahora una persona con 54 años que gana 20.000 euros y que ha destinado 8.000 euros a su plan de pensiones. En la renta sólo podrá reducir el 30% de esos 20.000 euros o lo que es lo mismo, 6.000 euros.
Por su parte, las personas con discapacidad pueden elevar las deducciones hasta un máximo de 24.500 euros y seguir disfrutando de ventajas fiscales.

También son deducibles las aportaciones realizadas al plan de pensiones del cónyuge, siempre que este no obtenga rentas o que sus ingresos no superen los 8.000 euros anuales. En este caso el límite para reducir de la base imponible está cifrado en 2.500 euros.

Así mismo, las aportaciones a planes de pensiones de personas discapacitados, entendidas estas como minusvalías superiores al 65%, están sujetas a deducciones, aunque la ley establece una serie de límites. De esta forma, las aportaciones anuales realizadas por familiares no podrán superar los 10.000 euros y en ningún caso serán mayores en su conjunto que los citados 24.250 euros.

Aquellos contribuyentes que realicen aportaciones a favor de otra persona deben tener en cuenta que el ahorro fiscal general para todo el Estado es de un máximo del 43% y que por muchas aportaciones que realicen no podrán superar ese porcentaje.

Fiscalidad diferida: no pagas impuestos hasta el rescate

Además de la posibilidad de pagar menos impuestos, otra de las ventajas del plan de pensiones es que su fiscalidad está diferida al momento del rescate. En román paladino, que no se pagarán impuestos hasta recuperar el dinero.
Esto que puede parecer baladí, permite ahorrarse una buena cantidad de dinero todos los meses. Y si no, piensa en un depósito a plazo de 12 meses por el que cada año se paga por lo menos un 19,5% de los beneficios en forma de impuestos.
Como tributan los planes de pensiones en la renta

Fiscalida del rescate del plan de pensiones

La fiscalidad de los planes de pensiones no sólo se compone de las aportaciones, también hay que abordar su rescate y llegado ese momento las ventajas se convierten en inconvenientes.
Y es que para empezar, sólo se podrá recuperar el plan de jubilación en determinadas circunstasncias y para seguir pagarás impuestos por el total de lo aportado más los beneficios y lo harás como si fuese un salario -lo que se conocen como rentas del trabajo en la renta 2015-.

Cuándo puedes rescatar el plan de pensiones

A la hora de hablar del reembolso de planes de pensiones es necesario primero abordar cuándo se puede recuperar el plan. Y es que todas las ventajas a las aportaciones tienen su contraprestación en el momento del rescate.
Los casos en los que podrás recuperar el dinero son limitados precisamente porque con este producto se busca incentivar el ahorro a largo plazo. Estos resquisitos son, por así decirlo, el peaje que hay que pagar por el resto de ventajas.
Los casos en los que podrás rescatar el plan de pensión son los siguientes:

  • En el momento de la jubilación.
  • En casos de invalidez del partícipe.
  • En casos de paro de larga duración. Aquí puedes comprobar qué se considera paro de larga duración
  • En caso de enfermedad grave.
  • En caso de muerte del partícipe, en cuyo caso el dinero pasará a sus herederos o quien éste hubiese designado como beneficiario.
  • En caso de desahucio de la vivienda, pero sólo si con el dinero del plan se consigue evitar el desahucio de la casa. En caso contrario, el dinero permanecerá donde está
  • Pasados 10 años desde la primera aportación a contar desde el 1 de enero de 2015. De esta forma, el capital invertido en 2015 se podrá recuperar en 2025, el de 2016 en 2026 y así sucesivamente.

Más allá de estos supuestos no podrás contar con el dinero de tu plan de pensiones. Eso sí, tampoco es obligatorio rescatar el plan nada más jubilarse y puedes esperar el tiempo que quieras hasta que consideras que ha llegado el momento oportuno de empezar a cobrar.

Como tributan los planes de pensiones en 2015

Cómo rescatar el plan

La fiscalidad de los planes de pensiones se divide en dos partes. La primera, referida a las mencionadas aportaciones, y la segunda, que trata el reembolso, el momento de recibir la prestación. Y es que este herramienta está pensada para diferir el pago hasta el momento de la jubilación y esto tiene ciertas implicaciones fiscales.
Las prestaciones de los planes de pensiones se consideran rendimientos del trabajo a efectos de IRPF y se pueden recuperar en tres formas distintas

  • En forma de capital, es decir, en un único pago que incluye las aportaciones más los rendimientos.
  • En forma de renta, que es la más común y supone recibir las cantidades aportadas en varios pagos regulares.
  • En forma mixta, con una parte en capital y la otra en forma de renta.

Cada una de estas opciones cuenta con sus propias normas que afecta a la fiscalidad de los planes de pensiones en la renta 2015.
Pero antes de entrar a valorarlas hay dos cosas que debes muy claras sobre los impuestos que pagas en la renta por el plan de pensiones y que deberían hacer que te replantees si es el mejor vehículo de inversión a largo plazo:

  • Pagas impuestos por los derechos consolidados. Y los derechos consolidados son lo que has invertido más los posibles beneficios, algo que no ocurre con las acciones o fondos de inversión donde sólo pagas por el beneficio. Las diferencias entre una y otra alternativa son enormes. Imagina que inviertes 100.000 euros a lo largo de toda una vida y ganas un 10%, es decir 10.000 euros. Si usaste un fondo, sólo pagarás un 19,5% por ese dinero, lo que equivale a 1.950 euros que se llevará Hacienda. En el caso del plan de pensiones y a igualdad de condiciones, pagarás ese 19,5% por tus 110.0000 euros o, lo que es lo mismo, 21.450 euros. ¿Lo ves ahora más claro?

  • Pagas según la base general Aunque ya lo hemos comentado, nunca está de más recordarlo. Los planes de jubilación no tributan como un producto de inversión dentro de la base del ahorro, sino que se suman a tu pensión como rendimientos del trabajo integrándose en la escala general del IRPF. El siguiente cuadro te muestra qué tipos se aplican en cada caso para que entiendas la diferencia.

Con estos preceptos claros podemos ya abordar cómo tributa el rescate del plan en el IRPF en función del modelo elegido.

Rescate en forma de renta

Cobrar una renta mensual, trimestral o semestral. Esta es la opción que escoge la mayoría de personas para recuperar su plan de pensiones. No en vano es la que mejor encaja con el precepto de ser un complemento para la pensión pública.

Al hacerlo, el dinero que cobres se integrará junto con el resto de rentas del trabajo para tributar dentro de la base general de IRPF. El dinero de la pensión tendrá la misma consideración que el salario y tributará también al tipo marginal de IRPF, que tras la subida de impuestos, tiende a ser menor que lo que se paga por las rentas del ahorro,  que como poco nos hacen pagar un 21% de los beneficios, siempre que estos no superen los 6.000 euros. Lo que ocurre es que el porcentaje de las rentas del ahorro se paga sobre los beneficios, mientras que el tipo marginal se aplica sobre el total de la renta percibida, que incluye también el dinero que hemos ido depositando a lo largo de todos los años que ha estado vigente el plan.

Como tributan los Planes Ahorro 5

Rescate en forma de capital

Hasta la reforma fiscal de 2007 existían importantes diferencias en función de cómo se recuperase el plan y como fuese el reembolso. Sin embargo, ahora mismo todas tienen el mismo tratamiento, aunque se mantiene las ventajas para las cantidades aportadas con anterioridad a la reforma. En este sentido, las prestaciones en forma de capital están sujetas a una reducción del 40% a la parte de prestaciones ligadas a las aportaciones hechas antes de 2007 si han transcurrido más de dos años desde la misma. En este caso la prestación se considera un rendimiento del trabajo.

A la hora de rescatar el plan de pensiones en forma de capital, la que era nuestra base imponible habitual, crecerá de golpe todo lo del plan de pensiones. Esto supone que podamos traspasar los límites del tramo en el que nos encontrábamos para tributar, y tengamos que hacerlo a un porcentaje más elevado.

Desde 2015 las restricciones son todavía mayores. La última reforma fiscal termina de lleno con la exención del 40% sobre las cantidades invertidas antes de 2007, de forma que los que se jubilaron entre 2009 y 2014 -se incluye todo el año- dispondrán de ocho años a contar desde el momento en que dejen de ser trabajadores en activo para poder aplicar la reducción en el momento en el que rescaten su plan de pensiones. Los que se jubilaron antes de 2008 dispondrán hasta el 31 de diciembre de 2016 para aplicar la ventaja o la perderán.

Las prestaciones en forma de renta no están sujetas a ningún tipo de deducción pero sí a su correspondiente retención fiscal como renta del trabajo en función del los ingresos de cada contribuyente.

A efectos prácticos, recuperar todo el capital del plan de pensiones en forma de capital hará que nuestro tipo marginal se dispare (puede alcanzar el 52%) y que terminemos pagando muchos impuestos el año de nuestra jubilación.

Y si además de planes inviertes en otros productos de ahorro para tu jubilación, aquí resumimos cómo tributan el resto productos de ahorro a largo plazo.

Cómo incluir los planes en la renta 2015

Con las ideas claras acerca de cómo funciona la fiscalidad de los planes de pensiones en el momento de invertir nos queda explicar cómo se pone todo eso en la declaración de la renta 2015 y en qué casillas concretas debes reflejar tus inversiones en este producto o las que tu empresa hace por ti.

En el apartado A de la renta se incluirán las aportaciones al plan de pensiones de la empresa, en caso de haberlo, que la compañía realiza en tu nombre y contabilizarán como un ingreso salarial más.

Cómo incluir los planes de pensiones en la renta 2015

Sin embargo, el grueso de tu inversión llegará a través del apartado I, que es el referido a las reducciones a la base imponible.

Estas son las casillas de la renta que debes vigilar para desgravar por el plan:

  • Casilla 452 – Destinada a los datos del contribuyente que realiza las aportaciones, que normalmente serás tú.
  • Casilla 453 – En ella incluirás a los excesos pendientes de reducir de los ejercicios 2010 a 2014. Esto te permite llevar a la renta 2015 lo que no pudiste deducir en años anteriores Si aportaste el máximo de 10.000 euros pero por tu renta sólo pudiste reducir parte de ellos, el dinero sobrante se pasa al año siguiente.
  • Casilla 454 – Está reservada para los excesos que no se redujeron pero sólo de los planes de empresariales.
  • Casilla 455 – Esta casilla es importante, porque aquí debes poner las aportaciones realizadas a planes de pensiones en 2015, a excepción de las empresariales a seguros colectivos de dependencia.
  • Casilla 456 – Si aportaste a seguros de dependencia, es aquí donde debes ponerlo.
  • Casilla 457 – Esta casilla también debes apuntarla. Resume los importes con derecho a reducción y es el resultado de sumar las casillas desde la 453 hasta la 456.
  • Casilla 458 – Otra que es clave, ya que aquí verás la cantidad total con derecho a reducción.
  • Casilla 459 – En este apartado se incluyen las aportaciones totales a sistemas de previsión social del cónyuge, si es que realizaste alguno.
  • Casilla 460 – Aquí deberás poner tu nombre si has realizado aportaciones a sistemas de previsión social en favor de personas con discapacidad.
  • Casilla 461 – En esta casilla incluirás el NIF de la persona con discapacidad en cuyo favor realizaste aportaciones.
  • Casilla 462 – Refleja las cantidades pendientes de aportar en ejercicios pasados desde 2010 hasta 2014.
  • Casilla 463 – En esta se incluyen las aportaciones realizadas por la persona con discapacidad y sólo deberá rellenarse si eres tú esa persona.
  • Casilla 464 – Aquí se incluirán las aportaciones de familiares o tutores de la persona con discapacidad.
  • Casilla 465 – Esta casilla resume el total con derecho a reducción por aportaciones y contribuciones a planes de personas con discapacidad.

Repasa los datos de todas estas casillas antes de presentar el IRPF para poder sacar el máximo partido a tu inversión en planes de pensiones y recuerda que es muy fácil que no aparezcan en el borrador de la renta 2015.

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