Ópera Prima: Alien 3 de David Fincher

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Alien 3Lo que pudo haber sido y no fue. Ese puede ser el slogan que acompañe históricamente a esta película. Y es que cuando muchos aficionados a la saga se enteraron de cómo era el guión inicial se echaron las manos a la cabeza: Ripley, y su pasajero, llegan a un planeta de madera poblado por una comunidad de monjes religiosos que huyen de un mundo tecnológico que detestan. Oscuridad, ambiente medieval, tal vez una catedral, una abadía, sin armas… Las posibilidades narrativas, simbólicas y estéticas eran inmensas. Y sobre todo, sería una vuelta de tuerca muy original que la saga pedía a gritos.

No se podía –no se debía- repetir el concepto de Alien ni Aliens. La primera fue una obra maestra del cine de terror y ciencia ficción, y la segunda fue una sobresaliente cinta de acción. Con ese planteamiento, Alien 3 podía convertirse en una digna sucesora de la saga. Y quién sabe, tal vez una nueva joya para la historia del cine. Vincent Ward, director neozelandés cuya cinta Navigator tuvo cierta repercusión, fue el creador de este guión original. Navigator había  sido una historia de aventuras que había tomado referencias estéticas de todo un Bergman, entre otros.

La Fox apostó fuerte por Ward ya que la jugada le había salido bien con los jóvenes Ridley Scott o James Cameron. Pero los choques entre Sigourney Weaver y el director neozelandés, junto con las prisas por sacar la cinta fueron haciendo mella en el proyecto hasta que Ward abandonó el barco. Y fue así como su poderoso y evocador guión se

"Bufff, ¿dónde coño me he metido?"

“Bufff, ¿dónde coño me he metido?”

transformó en Alien 3. Los monjes pasaron a ser convictos, y la abadía se convirtió en cárcel. Y todo terminó siendo mucho más convencional.

Pero al menos a la Fox le dio por confiar en un chaval de 29 años que pasaba por allí y que había grabado algunos videoclips de grandes estrellas de la música como Madonna. David Fincher se encontró entre las manos con un proyecto multimillonario, muy sobado ya, y que los ejecutivos de la Fox querían sacar a luz de una vez. El joven Fincher aportó su valía a un guión endeble y fue capaz de salvar los muebles aunque, a la postre, fue el principio del fin de la saga. Jean Pierre Jeunet tiraría de la cadena un poco más tarde.

Pero Alien 3 fue el bautismo de fuego de un cineasta que sería encumbrado por crítica y público con películas como Seven o El club de la lucha y que ya está consolidado como uno de los grandes de Hollywood.

2 Comments

  1. Merka Snow Rider abril 25, 2013
  2. Antonio R Hernandez diciembre 12, 2014