Bolsamania

Ocho sagas adolescentes que terminaron en desastre (Parte I)

Dar con tu Crepúsculo o con Los Juegos del Hambre es el sueño de cualquier compañía. Si consigues que millones de adolescentes caigan rendidos ante una saga, puedes prepararte para que empiecen a lloverte los millones en venta de entradas de cine y merchandising. De hueco, hay sagas de libros que parecen haber nacido para ello. El problema es que dar en el blanco es una cuestión mucho más complicada de lo que podría parecer en un primer momento. Y es que el público de ciertas edades resulta todavía más impredecible que el resto de espectadores. Si no, que le pregunten a estas ocho sagas adolescentes que terminaron en desastre.

1. Hermosas Criaturas: Otro patinazo de los buenos. El hastío domina la vida de Ethan Wate, un chico que vive en un pueblo perdido del sur de los Estados Unidos. Pero un día conoce a Lena Duchannes, que es, al mismo tiempo, la chica de sus sueños y sus pesadillas. Cuento de amores contrariados que esconde un oscuro y peligroso secreto. Puede que estemos ante las dos horas menos relevantes de la historia de las (potenciales) sagas adolescentes. Ni el descomunal reparto lograba salvar semejante batiburrillo de magia y paparruchas varias.

2. The Host: Después de petarlo con su adaptación de la saga “Crepúsculo”, Stephanie Meyer creyó tener entre manos otra mina de oro. Nada más lejos de la realidad. Ni el empeño de los sensacionales Saoirse Ronan, Diane Kruger y William Hurt pudieron garantizarle una continuación a una cinta en la que no ocurre absolutamente nada. La escritora tuvo que conformarse con seguir vendiendo libros…

3. La quinta Ola: Último ejemplo de esta dramática lista. Tras una planificada invasión extraterrestre de la Tierra en 4 oleadas que ha acabado casi con toda la humanidad, la joven Cassie Sullivan intenta encontrar a su hermano pequeño mientras trata de sobrevivir junto a otros supervivientes. La cinta se la pegó a lo grande, lo que encuentra una clara explicación en el hecho de que es realmente mala. Nada se salva en una cinta desordenada, atropellada e irrisoria en la mayor parte de sus pasajes.

4. El Juego de Ender: Un caso bastante especial. Setenta años después de una guerra entre seres humanos y extraterrestres, un niño es enviado a una escuela militar espacial con el fin de prepararlo para una futura invasión. Adaptación de la popular novela de ciencia-ficción de Orson Scott Card. Así se presentaba una cinta de resultado más que digno. Harrison Ford, Viola Davis, Asa Butterfield y Ben Kingsley protagonizaban una cinta que no era la leche, pero que tampoco defraudaba. De hecho, el final de El Juego de Ender bien merece las casi dos horas que dura.