Bolsamania

Las 12 peores superproducciones de la historia (Parte I)

Hacer una buena película nunca es fácil, pero cuando tienes una montaña de millones de dólares la cosa se vuelve mucho más viable. El dinero no da calidad, pero ayuda una barbaridad. Y es que puedes convertir en realidad todo lo que has soñado, cuentas con los mejores profesionales y los grandes actores están al alcance de tu mano. Esas son las razones de que se vuelva tan incomprensible firmar superproducciones tan horrorosas como estas. Atentos, porque os traemos los 12 peores blockbusters de la historia.

12. 10.000: Roland Emmerich siempre ha sido capaz de divertirnos con su capacidad de destrucción, pero lo de esta ida de pinza prehistórica no tenía nombre. Millonada a la basura. Era la época en la que el gran mamut recorría la Tierra, la época en la que surgieron las primeras ideas y creencias que forjaron a la humanidad. Un joven cazador (Steven Strait) guía a un ejército a través de un vasto desierto, en un viaje en el que tendrán que enfrentarse a tigres dientes de sable y a otros depredadores prehistóricos, hasta que descubre una civilización perdida e intenta rescatar a la mujer que ama.

11. Wild Wild West: Nuestro queridísimo Will Smith todavía se pregunta cómo pudo ocurrir aquel desastre. Rodeado de Kevin Kline, Salma Hayek y Kenneth Brannagh, parecía que era imposible que aquel western futurista saliese mal, pero lo hizo. Jim West es un viejo héroe de la guerra de Secesión (1861-1865). Artemus Gordon es un imaginativo sheriff que lo supera en el arte del disfraz. Cuando los Estados Unidos se ven amenazados por Arliss Loveless, un lunático confederado, el presidente Ulysses Grant encarga a esta excéntrica pareja que se ocupe de él. En un movido viaje desde Washington a Utah, nuestros héroes deberán enfrentarse a los diabólicos artilugios de Loveless. Para olvidar.

10. Speed Racer: Los Wachowski llegaban con la moral por las nubes tras arrasar a lo bestia gracias a Matrix. Así, en Warner Bros. les pusieron una millonada en las manos para lanzarse con la adaptación de la popular serie de animación. El resultado no había por dónde cogerlo. sigue las aventuras de Speed Racer (Emile Hirsch), que parece haber nacido para conducir coches de carreras. Es un piloto agresivo y temerario. Su ídolo es su hermano, el legendario Rex Racer, muerto en un accidente durante una carrera. Speed apoya el negocio familiar automovilístico que dirige su padre (John Goodman), el diseñador del potente bólido Mach 5. Cuando Speed rechaza una oferta muy lucrativa y tentadora de las Industrias Royalton, no sólo hace enfurecer al maniático dueño de la empresa (Roger Allam), sino que, además, descubre un terrible secreto: algunas de las carreras más importantes están siendo manipuladas por unos desalmados empresarios. Si Speed no pilota para la escudería de Royalton, el Mach 5 no podrá nunca ganar una carrera. Si quiere salvar el negocio familiar y el deporte que ama, tendrá que ganarle la partida Royalton. 

9. Daredevil: Nuestro queridísimo Ben Affleck no siempre moló tanto como ahora. Especialmente oscura fue aquella época en la que hizo cosas como cargarse a esa leyenda de MArvel llamada Daredevil con una cinta ridícula.  El abogado Matt Murdock es ciego a causa de un residuo radioactivo, pero sus otros cuatro sentidos están especialmente agudizados. De día, Murdock representa a los oprimidos. Por la noche, es Daredevil, un héroe enmascarado que vigila las oscuras calles de la ciudad y lucha contra toda clase de injusticias.