Las 12 mejores películas dirigidas por actores (Parte III)

 

4. La Vida es Bella (Roberto Benigni, 1997): En 1939, a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial, el extravagante Guido llega a Arezzo (Toscana) con la intención de abrir una librería. Allí conoce a Dora y, a pesar de que es la prometida del fascista Ferruccio, se casa con ella y tiene un hijo. Al estallar la guerra, los tres son internados en un campo de exterminio, donde Guido hará lo imposible para hacer creer a su hijo que la terrible situación que están padeciendo es tan sólo un juego. Hermosísima cinta que nos llegaba al alma gracias al trabajo de un Roberto Benigni que demostraba su singular talento delante y detrás de las cámaras.

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3. Braveheart (Mel Gibson, 1995): En el siglo XIV, los escoceses viven oprimidos por los gravosos tributos y las injustas leyes impuestas por los ingleses. William Wallace es un joven escocés que regresa a su tierra despues de muchos años de ausencia. Siendo un niño, toda su familia fue asesinada por los ingleses, razón por la cual se fue a vivir lejos con un tío suyo. La versatilidad de Mel Gibson quedaba de manifiesto al sorprender con una cinta absolutamente grandiosa. La obra cumbre de un intérprete que seguiría demostrando su talento tras las cámaras con “La Pasión de Cristo” o “Apocalypto”.

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2. La Noche del Cazador (Charles Laughton, 1955): Tras realizar un atraco en el que han muerto dos personas, Ben Harper regresa a su casa y esconde el botín confiando el secreto a sus hijos. En la cárcel, antes de ser ejecutado, comparte celda con Harry Powell y en sueños habla del dinero. Tras ser puesto en libertad, Powell, obsesionado por apoderarse del botín, va al pueblo de Harper, enamora a su viuda y se casa con ella. El grandísimo actor, Charles Laughton, veía como su cinta era masacrada por la crítica, optando por no dirigir nunca más. Hoy es obra imprescindible del cine.

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1. Sin Perdón (Clint Eastwood, 1992): William Munny (Clint Eastwood) es un pistolero retirado, viudo y padre de familia, que tiene dificultades económicas para sacar adelante a su hijos. Su única salida es hacer un último trabajo. En compañía de un viejo colega (Morgan Freeman) y de un joven inexperto (Jaimz Woolvett), Munny tendrá que matar a dos hombres que cortaron la cara a una prostituta. Cuando parecía que le había dado todo al western, el viejo Clint se colocaba tras las cámaras para filmar una de las grandes obras de la historia del cine y la cinta abanderada del llamado “western crepuscular”.

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