Bolsamania

Crítica: “Old Boy”, de Spike Lee

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¿Tiene Samuel L. Jackson el don de la ubicuidad? ¿Por qué, desde Pulp Fiction, siempre hace el mismo papel? Bueno, qué importa.  A lo que vamos. El remake existe desde que el mundo es cine, ya desde el cine silente y no nos parece una fórmula rechazable a priori. La cosa de John Carpenter o El precio del poder son dos ejemplos de buen cine. Pero es un hecho que en Hollywood se están pasando en los últimos tiempos.

Un buen remake es como un buen cover musical. No se trata de planchar el tema o la película original, acelerar el ritmo, o cambiar un par de palabras. Se trata de homenajear el original llevándolo a tu terreno, aportando nuevas visiones, actualizando su mensaje. En suma, ofrecer algo nuevo, diferente, sin olvidar el referente. En este sentido podemos recomendar una de las mejores covers que recordamos que, según Depeche Mode, superó incluso la canción original. Pero volvamos al cine…

Desde un punto de vista artístico, Old Boy no era necesaria. Para empezar, por una cuestión de tiempo. La Old Boy de Park Chan-wook se estrenó en 2003. Aun podemos recordar el impacto que tuvo en aquella pequeña en la que la vimos dentro de un ciclo de cine oriental. Los allí presentes ya habían oído hablar de ella. Y es que Old Boy se convirtió en un hito en el cine oriental de principios de siglo XXI. ¿Por qué volver a una película que se estrenó apenas hace una década y que trascendió en todo el mundo? No tiene mucho sentido hacer un remake de una película de culto que casi todo el mundo conoce y que se ha estrenado hace 10 años.

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¿Y por qué se mete en esto Spike Lee, un director bastante respetado? Aunque las cosas como son, el señor Lee lleva siglos perdido en proyectos bastante mediocres. Ni siquiera es apreciable, a nuestro juicio, la sobrevalorada Plan Oculto. Old Spike parece seguir viviendo de Haz lo que debas. ¡Y ya tiene casi 30 años!

Llevamos varios párrafos y aun no hemos escrito sobre la película. Bueno… Es que es Old Boy… ¡Qué vamos a contar! Aunque si volviésemos a ver la original nuestra percepción, a buen seguro, sería diferente, la Old Boy de Park Chan-wook era, como mínimo, una cinta original y avasalladora. La Old Boy de Lee pierde potencia para intentar ofrecer una mayor concisión. Si una era, tal vez, demasiada larga, esta transcurre en un suspiro. Demasiado poco para una historia tan vehemente y escabrosa.

Old Boy no es mala. Tiene momentos interesantes, especialmente a nivel técnico. Hay un par de secuencias exquisitas que demuestran que Spike Lee tiene oficio y ha sabido adaptarse, técnicamente, a los nuevos recursos disponibles. Así mismo podemos rastrear, si nos ponemos un poco pedantes, detalles bergmanianos o hanekeanos en otro par de escenas. Pero eso, es ponernos pedantes.

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También sale Josh Brolin. Actor con presencia al que, no obstante, vemos un tanto perdido en este proyecto. Y como apenas recordábamos ya la Old Boy original hasta nos sorprendemos en la parte final del metraje. Pero su corta duración echa por tierra muchas de sus buenas intenciones. La relación del protagonista con Marie y su amigo Chucky no están suficientemente perfiladas.

Por otro lado, la presencia tecnológica en la película a través de todo tipo de dispositivos Apple nos invita a una reflexión, relacionado también con lo que pudimos ver en La ladrona de libros. Quizás dentro de poco los guiones de las películas de Hollywood los escriban los expertos en marketing de BMW, Apple, Nike, Sony, etc. Sí, exageramos un poco… Pero la fastidiosa presencia de determinadas marcas en el cine comercial ya modifica algunos aspectos de los guiones originales. De eso no hay duda.

Concluyendo. Old Boy no era necesaria. No es mala. Ni buena. Entretiene. Algo es algo.

Lo Mejor: a nivel formal, dos o tres escenas. Es bastante entretenida. Pom Klementieff (la de la foto).

Lo Peor: no había necesidad de un remake de una película de éxito estrenada hace diez años. Muy corta. Samuel no se pierde una.