Bolsamania

Crítica: “Elysium”

ely3

¡Qué difícil es hacer buena ciencia ficción en Hollywood! Los productores exigen que las películas contenten a demasiado tipo de público: niños, adolescentes, jóvenes, adultos… Desde hace tiempo, el cine de ciencia ficción incluye una serie de elementos casi ineludibles: acción, armas, tramas románticas, amigo que muere, malos muy malos, buenos muy buenos que se sacrifican por la humanidad, etc. Los creadores (guionistas y directores) lo tienen muy difícil para driblar esta clase de convencionalismos y los resultados rara vez son muy positivos u originales.

Con Elysium existía cierta esperanza de que apareciese un producto digno y que aportase novedades al género. Sin embargo, hay otro elemento que suele perjudicar al cine de Hollywood: el tráiler. En el tráiler de Elysium se ponían las cartas boca arriba: “los privilegiados viven en Elysium, sin guerras, sin pobreza, sin enfermedad… El resto de nosotros vive en La Tierra”.

De esta forma se pretende que nos posicionemos emocionalmente ante lo que vamos a ver. Es evidente que trata de atrapar al espectador con una historia que tiene mucho que ver con la actualidad social de buena parte del mundo. Los ricos aprovecharon la crisis para acumular más riqueza y los pobres pierden derechos sociales y capacidad adquisitiva. En España sabemos algo de esto. Pero el concepto privilegiado es un tanto ambiguo ya que todos somos privilegiados con respecto a alguien. Pero vayamos a Elysium

ely2

Por suerte, Neill Blomkamp, guionista y director de la cinta, se concentra más en la acción que en la metáfora social.  En District 9 ya intentó crear una cinta de ciencia-ficción y denuncia social pero el resultado, a pesar de su originalidad, destilaba candidez y falta de madurez. Las resonancias sociales de Elysium quedan expuestas en el tráiler y no hay mucho más. Y lo que hay sigue la línea de District 9 apostando aun más por un cierto populismo carente de profundidad analítica

Y es que el futuro, creemos, no va ser como en Elysium. El poder, los (más) privilegiados, han aprendido algo desde la Revolución Francesa. No es bueno para sus intereses que la masa esté demasiado descontenta. Si no, el tinglado se les puede venir abajo. Para eso se inventó  la clase media. Un enorme grupo de personas con ciertos privilegios, generalmente reaccionario, que defiende su territorio con ardor, pero que rehuye el conflicto por temor a perder lo que tiene. Esa es la base del equilibrio social. Los pobres están ahí pero no molestan, la clase media va de manifestación de vez en cuando y el poder sigue sentado cómodamente en su sillón. Los que mandan son más inteligentes de lo que nos pintan generalmente las distopías. El mal es mucho más sutil.

ely1

Como metáfora social, Elysium es pobre, ingenua y poco atinada. Como película de acción y ciencia-ficción funciona bien la primera hora de metraje. Matt Damon Bourne encaja bien en su papel de ex delincuente que trata de reconducir su vida. Es un personaje de poca complejidad. Pero creemos que eso es lo que su buscaba. Un working class hero surgido de la mugre y el óxido. Un suceso inesperado le obligará a tomar partido. Entonces empieza lo bueno de la película.

El ritmo de la primera parte de la historia es alto, pero sin pasarse. Damon inicia un carrera contra reloj para conseguir su objetivo, pero se topa con una intriga política procedente de Elisyum que trastocará sus planes. El aspecto estético de la cinta está muy cuidado y se disfruta con las escenas de más acción. Entonces entra en juego una especie de mercenario enloquecido al que le colgamos la etiqueta de malo malísimo de la película. Y vaya si lo es.

Pero en la última parte de la historia todo se vuelve muy convencional. Duelos a muerte en un pasadizo, madre que protege niña moribunda y sacrificio para cambiar el mundo. Y el malo malísimo es tan cruel y despiadado que resulta poco creíble. Elysium termina y lo único que recordamos de ella son tiros y persecuciones en coche.

Lo mejor: El ritmo y la acción de la primera parte de la película.

Lo peor: La metáfora social es ingenua. El malo malísimo. El desenlace.

9 comentarios