Bolsamania

Pero, ¿esto qué es? – Crítica de “Muerte de una cazafantasmas”

Me lo merezco. Me lo merezco por haberme aventurado, aún sabiendo que el título auguraba un grandísimo truño. “Muerte de una cazafantasma” es, con mucho, una de las peores películas de terror y falso documental de la historia. Parece la idea de un estudiante de instituto llevada a cabo con el presupuesto que su paga quincenal le deja a mano. Esto en sí no es nada malo; hay películas con escasos recursos que son capaces de llamar la atención gracias a un guión bien montado y unas actuaciones creíbles, pero éste no es el caso. Desde luego que no.

A la cabeza del equipo de rodaje está Sean Tretta; él se ha atrevido a adjuntar su nombre junto a la faceta de director y co-guionista junto a Mike Marsh, quien a su vez se encarga de la música. Tretta también graba, monta y cuida la fotografía de “Muerte de una cazafantasma”. Y así le va, así le va… porque todos y cada uno de los aspectos citados son espantosos, poco profesionales y sin una sola nota de talento, ¡NI UNA, LO JURO!

Tráiler de “Muerte de una cazafantasmas”

El argumento gira en torno a Carter Simms (Patti Tindall), una investigadora paranormal muy reputada gracias a sus teorías y su espíritu escéptico que es contratada por el heredero de una casa encantada. La mujer acepta y se entrevista con la limpiadora, una señora que no habla su idioma, pero que afirma haber tenido un altercado con una presencia en la casa. Simms se documenta y descubre que la familia entera fue asesinada y la matriarca, al ver el panorama, se suicidó dejando una nota. Ésta es la premisa de “Muerte de una cazafantasma”, algo tonta y facilona, por no decir manida, completamente esperable y hasta aburrida. El heredero le impone una pequeña condición a Simms: debe investigar la casa junto a una escritora (Davina Joy) y a un tipo que quiere grabar porque sí interpretado por… ¡sí, Mike Marsh!

El trío se reúne en la casa, pero enseguida se encuentra con la primera sorpresa. Una fanática religiosa se les cuela alegando que el heredero le ha pedido que supervise la investigación para constatar que la memoria de la familia allí asesinada será respetada. Este personaje que interpreta Lindsay Page es de lo más ridículo, absurdo y triste que he visto en mucho, mucho, mucho tiempo, y para mi desgracia, debo decir que me he tragado varios truños cinematográficos. La pondría en un top 10 de los personajes más estúpidos de las películas desconocidas. A través de su actitud infantil, su ferviente -e innecesaria- defensa hacia el cristianismo, sus caras de suspicacia y la tontería que lleva encima hace muy predecible su papel en “Muerte de una cazafantasma”.

muerte-de-una-cazafantasmas

No es una película mediocre, no, qué va, ¡ya quisiera ella legar hasta ese nivel! Dejando al margen el guión en el que no me quiero meter demasiado por si todavía hay algún incauto que quiera disfrutarla después de leer esto, que es un gran aviso para aprovechar el tiempo en otra cosa mucho mejor, hay tantos estropicios, tanta vergüenza ajena, tanto dolor en esta película… El montaje es digno de un usuario de YouTube que está aprendiendo a subir vídeos; se nota esa calidad rancia de los telefilmes más cutres tanto en la imagen, que a veces los filtros hacen suspirar de pura pena, como en el sonido. Un ambientador programable con su “psshh” da mucho más miedo que las risas tridimensionales y agudas de las supuestas psicofonías. Espeluznante.

death_of_a_ghost_hun[1]Nunca asusta. Tiene 107 minutos de metraje y nunca, a lo largo de todos ellos, he sentido el más leve indicio de tensión. No hay sustos, no hay efectividad, no hay ambiente para que nazca el miedo. Una radio encendida en la habitación del abuelo acojona mucho más que toda la investigación de la señora Carter Simms. Encima, graba las notas con una voz en off que te sacan totalmente de la minúscula atmósfera que haya podido ser creada. Horrible y lamentable.

Pero bueno. Me lo merezco y probablemente me vuelva a pasar. No escarmiento.

¿Si puedo sacar algo bueno de “Muerte de una cazafantasmas”? Creo que sí. Al haber visto esta bazofia con una historia que no se sostiene por ningún lado, con los personajes peores trazados probablemente de todas las películas de miedo, con el montaje insultantemente deficiente, con las actuaciones más vergonzosas y un largo etcétera de despropósitos, cualquier otra me parecerá mucho mejor de lo que es. Ninguna puede caer tan bajo.

Y por si a alguien aún le quedan dudas: no, los hechos narrados en esta película no son reales. Está basada ligeramente en la muerte de una familia, pero ése es el único dato “verídico”.

 

6 comentarios