El oro continúa bajo presión en un entorno de endurecimiento de las condiciones financieras y creciente tensión geopolítica. Según análisis de mercado, el metal está sufriendo una de sus peores correcciones desde principios de año, en un contexto donde el aumento de tipos de interés y la venta de activos de riesgo están desplazando su atractivo como refugio.
Tras un breve rebote a finales de la semana pasada por noticias de aparente desescalada, el sentimiento volvió a deteriorarse rápidamente. Informaciones sobre el envío de buques de guerra y refuerzos militares por parte de EE. UU., junto con preparativos para una posible intervención terrestre, han vuelto a tensionar el mercado.
Además, el ultimátum de 48 horas lanzado por Donald Trump a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz mantiene a los inversores en alerta, con pocas señales de resolución a corto plazo.
El oro no está respondiendo a la geopolítica porque el mercado está centrado en los tipos y la liquidez.
El principal factor que pesa sobre el oro es el reajuste hawkish del mercado:
Este entorno penaliza directamente al oro, al ser un activo sin rendimiento, y reduce su atractivo frente a alternativas con rentabilidad.
Desde el punto de vista técnico, el deterioro es evidente:
En este contexto, los niveles clave son:
Los vendedores mantienen el control mientras el precio siga respetando las directrices bajistas en todos los marcos temporales.
No es momento de buscar suelo. La tendencia sigue siendo claramente bajista.
En el corto plazo, los principales catalizadores serán:
No obstante, el mercado sigue dominado por la geopolítica, por lo que cualquier noticia relevante podría generar movimientos bruscos.
Nosotros creemos que el oro está enviando una señal clara: el mercado ha cambiado de régimen. No es un fallo puntual del metal, es un cambio en las reglas del juego.
Mientras los tipos suban y la liquidez se reduzca, el oro puede seguir bajo presión incluso en un entorno de guerra. Esa es la anomalía que muchos inversores aún no han interiorizado.
Operativamente, esto no es zona de compra estructural. Es momento de esperar estabilización en bonos y petróleo antes de plantear posiciones con mayor convicción.