El oro ha roto a la baja el nivel psicológico de los 5.000 dólares y lo ha hecho de forma bastante limpia, con ventas que ganaron fuerza a medida que avanzaba la sesión. Según explica Barbara Kollmeyer, el telón de fondo es tan simple como potente: con el inicio del Año Nuevo Lunar, parte de la demanda asiática —y especialmente la china— queda fuera del mercado durante unos días, y eso deja al metal con menos “red de seguridad” justo cuando el precio venía de un tramo muy exigente.
Los futuros del oro cayeron con fuerza hasta la zona de 4.928$ por onza, después de haber cerrado la semana anterior por encima de 5.000$. Es un movimiento brusco, pero conviene ponerlo en contexto: el metal acumulaba una racha muy positiva, con ganancias en la mayoría de las últimas semanas. Cuando un activo sube durante tanto tiempo, basta un pequeño cambio en el equilibrio entre compradores y vendedores para que aparezca una corrección rápida.
En mercados de materias primas, la “liquidez” importa más de lo que parece: si falta uno de los compradores habituales (por calendario o por flujo), el precio se mueve con más violencia.
La corrección no se quedó en el oro. La plata también giró a la baja y lo hizo con mayor intensidad, bajando hacia la zona de 74,24$ por onza. No es raro: la plata suele amplificar movimientos, tanto en subidas como en caídas, por su comportamiento más “nervioso” y por el tipo de posicionamiento que atrae cuando el mercado está en modo riesgo.
En paralelo, el dólar se fortaleció ligeramente. Y aunque el movimiento no fue enorme, en un día como este suma presión: un dólar más firme tiende a hacer menos atractivas las materias primas denominadas en USD para compradores que operan en otras divisas.
La lectura final es bastante directa: el oro venía con un soporte “justo” en 5.000$ y, con la demanda asiática temporalmente ausente por festivo y el dólar apuntando al alza, ese soporte cedió. A partir de aquí, lo que marque el tono será si aparece compra de oportunidad en estos niveles o si el mercado decide que toca una corrección algo más profunda tras tantas semanas de subida.