Nvidia refuta la visión pesimista del inversor Michael Burry
La periodista Yun Li, autora del artículo original, explica que Nvidia respondió con firmeza a las dudas planteadas por Michael Burry —el célebre inversor protagonista de “La gran apuesta”— acerca de la viabilidad económica del gasto masivo en inteligencia artificial y del ciclo de reposición de sus chips más avanzados.
Nvidia defiende la durabilidad de sus GPU frente a las críticas de Wall Street
Durante la conferencia de resultados celebrada el miércoles por la noche, la directora financiera de la compañía, Colette Kress, aseguró que las GPU de Nvidia mantienen su productividad durante muchos más años de lo que sostienen los detractores. Según explicó, esta longevidad es posible gracias a las constantes mejoras de rendimiento aportadas por el ecosistema de software CUDA.
Kress enfatizó que la compatibilidad de CUDA con la enorme base instalada extiende significativamente la vida útil del hardware. Como ejemplo, destacó que las GPU A100 distribuidas hace seis años continúan funcionando “a pleno rendimiento” gracias a las sucesivas optimizaciones de software incorporadas a la plataforma.
CUDA como pilar del valor económico a largo plazo
Según relata Yun Li, Nvidia sostiene que su plataforma CUDA preserva el valor de las GPU incluso cuando nuevas generaciones de chips ofrecen importantes avances en eficiencia y capacidad. Esta visión pretende calmar una preocupación creciente en el mercado: que la rápida evolución tecnológica pueda dejar obsoletos los modelos anteriores antes de que las empresas recuperen su inversión.
El analista Ben Reitzes, de Melius Research, afirmó que Nvidia respaldó con claridad que los calendarios de depreciación utilizados por sus grandes clientes son razonables, dado que las mejoras de software prolongan efectivamente la rentabilidad del hardware.
La comunicación de Nvidia se enmarca en un momento delicado para el mercado, donde persisten dudas sobre si el retorno económico de las inversiones en IA justifica el ritmo creciente de gasto. Las palabras de Kress buscan desmontar la idea de que el hardware queda obsoleto antes de tiempo.
La réplica de Burry: “El uso no implica rentabilidad”
A pesar de la defensa de Nvidia, Michael Burry mantiene su postura crítica. Como señala la autora original, el famoso inversor considera contradictorio afirmar simultáneamente que los chips antiguos conservan valor económico y que los nuevos ofrecen mejoras cuánticas en rendimiento y eficiencia.
Burry sostiene que si las GPU de última generación consumen mucha menos energía y ofrecen ventajas operativas significativas, los modelos antiguos serán inevitablemente menos competitivos. Las empresas, afirma, podrían verse obligadas a invertir continuamente en nuevo hardware no porque sea rentable, sino para no quedarse atrás en capacidad tecnológica.
“El hecho de que algo se use no significa que sea rentable”, escribió Burry en la red X. “Si esa es la dirección hacia donde vas, probablemente tengas que hacerlo, y no es agradable”.