Julius Baer: el petróleo supera los 100 dólares, pero el shock energético aún es manejable
- La guerra con Irán sigue tensionando energía, pero el petróleo y el gas aún cuentan con colchones de oferta acumulados durante el invierno.
- Julius Baer mantiene una visión neutral sobre crudo y gas, aunque eleva su objetivo a 3 meses para el gas natural.
- El gran riesgo es que el conflicto se prolongue o que la intervención política alargue el repunte de los precios.
La guerra en Irán sigue elevando la tensión en los mercados energéticos, pero por ahora el golpe sobre la economía global está siendo parcialmente amortiguado por los excedentes acumulados durante el invierno. Según explica Norbert Rücker, responsable de Economía e investigación Next Generation en Julius Baer, tanto el petróleo como el gas natural llegaban a esta crisis con un “colchón” de oferta que está ayudando a absorber el shock inicial.
Petróleo y gas, los verdaderos canales del shock
Aunque el mercado también vigila fertilizantes, aluminio o recursos más específicos como el helio, Norbert Rücker subraya que los auténticos canales de transmisión del conflicto hacia la economía mundial siguen siendo el petróleo y el gas. El atasco de petroleros a ambos lados del estrecho de Ormuz y la interrupción del comercio en el Golfo Pérsico muestran hasta qué punto la cadena global de suministro continúa dependiendo de esa región.
Aun así, el ajuste no ha sido total. Julius Baer estima que los cierres de producción de crudo se acercan a 10 millones de barriles diarios, aproximadamente un 10% de la oferta mundial, pero parte del crudo sigue encontrando salida por rutas alternativas o mediante barcos considerados próximos a Irán.
El mercado energético está bajo presión, sí, pero todavía no en un punto de auténtica ruptura. El excedente acumulado durante el invierno sigue haciendo de amortiguador.
Más tensión en petróleo que en gas
Según Norbert Rücker, el petróleo muestra ahora más estrés que el gas. El crudo ya vuelve a cotizar por encima de los 100 dólares, mientras que el gas natural sigue contenido y el traslado de sus precios a los mercados eléctricos parece moderado. El invierno suave, unos almacenamientos aún razonables, el retorno de capacidad nuclear, el apoyo del carbón y una fuerte generación renovable han reducido la dependencia del gas en muchas regiones.
Europa sigue siendo especialmente sensible, pero tanto el gas como la electricidad permanecen por debajo de los máximos del pico registrado a comienzos de 2025. Aun así, hay un cambio importante: la interrupción del suministro de Qatar frena de momento la gran ola de oferta de gas natural licuado que se esperaba para los próximos meses.
Julius Baer ajusta sus previsiones
Por este motivo, Julius Baer eleva su precio objetivo a 3 meses para el gas natural a 30 euros, aunque reduce el de 12 meses, al considerar que esa futura ola de oferta solo volverá a ganar fuerza a más largo plazo. Pese a ello, la firma mantiene una recomendación neutral tanto para petróleo como para gas.
El motivo es simple: en un contexto de guerra, la mayor amenaza no es solo militar. También pesan las posibles interferencias políticas, como restricciones comerciales o medidas de emergencia, que podrían prolongar el repunte de los precios energéticos mucho más allá de lo que justificarían los fundamentales.
Reflexión Capital Bolsa: el mensaje de Julius Baer es razonable: el mercado energético está tensionado, pero todavía no roto. El verdadero riesgo no está solo en la oferta física, sino en que el conflicto se alargue y la política empeore un problema que hoy aún puede contenerse. Mientras el crudo siga por encima de 100 dólares y el gas conserve una prima de guerra, conviene mantener prudencia con sectores intensivos en energía y no confundir un mercado tenso con un mercado desbordado.