¿Qué libro predijo con más acierto el futuro?

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Capitalbolsa | 09 oct, 2019 18:31
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De niño leí todos los libros de Julio Verne antes de acostarme. Muchas de aquellas noches soñaba con ser yo el protagonistsa de la Isla Misteriosa, de dar la vuelta al mundo en globo, o de viajar al centro de la tierra.

Además de sus brillantes escritos, Julio Verne predijo en sus libros muchos de los inventos que ocurrieron años después. Recordemos algunos de la vía de Fayerwayer.com

  1. El submarino eléctrico y armas eléctricas en Veintemil Leguas de Viaje Submarino.
  2. Los noticiarios: En un artículo de periódico publicado en 1889 por Julio Verne, el escritor describió el futuro de los diarios “en el año 2889”. Según Verne, “en lugar de estar impreso, el Earth Chronicle es hablado cada mañana a los suscriptores, que conocen las noticias del día a través de conversaciones con reporteros, estadistas y científicos”. La primera transmisión de noticias por radio no ocurrió hasta 1920, y la primera en televisión en 1948.
  3. Videoconferencias: En la misma columna, Verne también describe el “fonotelefoto”, algo que hoy en día sería la tecnología de videoconferencias. El sistema descrito por el escritor permite “la transmisión de imágenes por espejos sensibles conectados con cables”. El fonotelefoto es una de las primeras referencias a las videollamadas en la ficción.
  4. Las velas solares: En 1865, Julio Verne publica De la Tierra a la Luna, donde el autor habla de viajes espaciales y naves impulsadas por la luz. Hoy la tecnología ya permite naves impulsadas por la luz a través de las velas solares, que usan la energía del sol para desplazarse.

¿Pero ha sido Julio Verne el único autor que ha predicho el futuro? Veamos lo que nos dice al respecto Diego Cuevas en Jotdown.es

El futuro era esto, los universos de ficción nos vendieron que, bien entrados los dos miles, nuestras vidas estarían repletas de coches voladores, moda fabricada en papel de plata, aeropatines de Mattel con los que hacer piruetas, orgasmatrones, jet packs, cenas copiosas condensadas en pastillas, tres conchas en cada váter, una genética maleable a voluntad, resorts en diferentes planetas como alternativa a Marina d’Or para sufrir las vacaciones, órganos biónicos, chachas robóticas y gobiernos totalitarios. Pero la hora de la verdad los coches siguen pegados al suelo, el sombrero de plata no ha llegado a ser lo suficientemente trendy y los avances tecnológicos parecen más concentrados en lograr permitir el acceso al porno desde cualquier punto y lugar del mundo que en hacer algo de provecho por la humanidad. En el ámbito político más que padecer gobiernos totalitarios podría decirse que andamos apostando por sufrir desgobiernos a secas.

Pero a pesar de todo lo anterior existen obras de ficción ideadas por cabezas con una imaginación tan efervescente e inquieta como para haber sido capaces de predecir, con más o menos precisión, el futuro. Historias nacidas en medios de lo más variado que ejercieron de oráculos accidentales al imaginar elementos fantásticos que en la actualidad han pasado a ser completamente reales y cotidianos. La encuesta que se plantea hoy busca localizar qué historia nació más adelantada a su tiempo contestando a la siguiente cuestión: ¿qué obra de ficción ha predicho con más acierto el futuro? Una lista con varios posibles finalistas se despliega a continuación, pero todo el mundo está invitado a arrimarse a la sección de comentarios para añadir nuevos contendientes en caso de que sus favoritos no formen parte de la selección inicial.

1984

La historia de futuro distópico más recordada y referenciada, una novela escrita en 1949 por George Orwell que imaginó un mañana donde la sociedad vive sometida a una vigilancia masiva, recibe información manipulada y sufre las consecuencias de una brutal represión policial. Se trata de la obra de ci-fi que estableció popularmente (pese a no ser la primera en utilizarlas) ideas como la policía del pensamiento, la neolengua o la omnipresencia de un «Gran Hermano» que todo lo ve. Este último concepto se convirtió en algo especialmente doloroso cuando el mundo del entretenimiento decidió convertir su premisa en un absurdamente exitoso reality show televisivo. 1984 asentó el adjetivo «orwelliano» como un vocablo válido, pero también por culpa de Orwell tuvimos que aguantar durante años a Mercedes Milá intentando convencernos de que todo aquello de espiar con cámaras a unos desconocidos mientras se lavaban los dientes era un «experimento social».

(Artículo completo)