Tras la decisión de la FED: ¿Es hora de apostar a un colapso a fin de año?

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Capitalbolsa | 11 dic, 2025 10:24 - Actualizado: 11:00
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Puntos clave
  • Las bolsas reaccionaron con fuertes subidas tras el nuevo recorte de tipos de la Reserva Federal.
  • La Fed combina bajada de tipos, reanudación de compras de Treasuries y un mensaje de “esperar y ver”.
  • La productividad ligada a la IA podría sostener el ciclo alcista incluso con tipos más altos de lo deseado.

La última decisión de la Reserva Federal volvió a disparar las subidas en Wall Street. Aunque el recorte de tipos estaba ampliamente anticipado por el mercado, fueron otros mensajes del banco central los que terminaron de apuntalar el optimismo de los inversores y avivaron el debate sobre si tiene sentido posicionarse ahora por un desplome de final de año.

Además de aprobar una bajada adicional de un cuarto de punto, la Fed anunció la reanudación de compras de bonos del Tesoro, reconoció un mercado laboral más débil y, en la práctica, descartó nuevas subidas de tipos. La combinación de estos factores se percibe como un apoyo relevante para la renta variable, a pesar de que el mensaje oficial sigue siendo prudente.

Lo que realmente gustó del mensaje de la Fed

Más allá del recorte ya descontado, el mercado se fijó en tres puntos clave. Primero, la reactivación de las compras de Treasuries, con la intención de mantener esas adquisiciones en niveles elevados durante varios meses antes de reducirlas. Este movimiento incrementa la liquidez disponible y suaviza las condiciones financieras.

Segundo, en la rueda de prensa, Jerome Powell dio un peso notable al enfriamiento del mercado laboral, sugiriendo que el banco central está preparado para respaldar la economía si el empleo se deteriora más. Y tercero, el presidente de la Fed dejó prácticamente fuera de juego el escenario de una nueva subida de tipos, al afirmar que no cree que forme parte del “escenario base de nadie” en estos momentos.

Es cierto que el banco central solo contempla un recorte de tipos en 2026, mientras que los inversores esperaban más. Las probabilidades implícitas en los mercados apuntaban a dos o más bajadas el próximo año. Aun así, la lectura global fue constructiva, más aún teniendo en cuenta que diciembre es históricamente un mes fuerte para las bolsas.

Optimismo de corto plazo… con advertencias en el horizonte

Algunos estrategas consideran que Powell cumplió exactamente con lo que el mercado demandaba y que la combinación de recorte, liquidez y previsiones de crecimiento algo más sólidas allana el camino para un posible rally de fin de año. Desde esta óptica, el último movimiento de 2025 podría ser el detonante para que los índices vuelvan a marcar máximos en las próximas semanas.

Otros expertos, sin embargo, introducen matices. Recuerdan que la Fed dejó claro que adoptará una postura de “esperar y ver”, y que el ritmo de bajadas de tipos podría ser más lento de lo que descuenta el consenso. Cuando el mercado asuma que las rebajas podrían retrasarse o ser menos agresivas, parte del entusiasmo actual podría enfriarse.

También hay voces que reclaman más atención al mercado laboral. Powell reconoció cierto enfriamiento, pero evitó hablar de problemas graves. Algunos analistas señalan que el empleo suele deteriorarse de dos formas: bien de manera abrupta, ante un shock como una recesión, bien de forma gradual, por erosión lenta de la demanda de trabajo. En ambos casos, el riesgo final para la actividad y los beneficios empresariales es similar.

La carta de la IA: productividad frente a tipos más altos

Un punto recurrente en los comentarios de la calle es el papel de la inteligencia artificial como posible contrapeso al entorno de tipos. La tesis es clara: si la IA genera un salto suficiente en productividad, el mercado puede tolerar tipos más altos durante más tiempo sin que ello implique necesariamente el final del ciclo alcista en bolsa.

Algunos estrategas sostienen que, mientras las ganancias de productividad sigan apoyando el crecimiento de beneficios, los inversores estarán dispuestos a mirar más allá de un ritmo de recortes más lento de lo deseado. Después de todo, los últimos años han demostrado que tipos algo más elevados no son incompatibles con mercados alcistas si detrás hay motores estructurales tan potentes como la IA.

En definitiva, la Fed ha ofrecido un paquete que mezcla prudencia y apoyo: recorte de tipos, liquidez adicional y un mensaje que evita asustar al mercado con nuevas subidas. Para ahora, el resultado ha sido claro: más apetito por riesgo y un fin de año que, salvo sorpresa, se encamina bajo el signo del optimismo, no del colapso.

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