Suben las Bolsas ante la mejora del sentimiento en torno a la disputa comercial China-EEUU

Link Securities

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 19 ago, 2019 09:05 - Actualizado: 09:05
cbbolsatrader9 short1

Tras dos semanas de elevada volatilidad, en la que las bolsas europeas y estadounidenses han perdido una parte sustancial de las ganancias que habían acumulado desde comienzos de ejercicio, esperamos que los mercados vayan, poco a poco, estabilizándose.

En esta ocasión el órdago lanzado a China por el presidente de los EEUU, Donald Trump, le ha salido mal, ya que, de cara a su reelección en 2020, Trump tiene como principales avales la fortaleza de la economía estadounidenses y el buen comportamiento de las bolsas, ambos puestos en jaque tras haber anunciado a principios de agosto que su país establecería nuevas tarifas del 10% a $ 300.000 millones de importaciones chinas. Esta amenaza, que fue lanzada en contra de la opinión de sus asesores en materia comercial, le ha salido “rana” a Trump: los mercados de valores se han hundido y la cantinela de que “viene una nueva recesión”, cantinela utilizada reiteradamente por sus principales “detractores”, políticos y mediáticos, no ha dejado de sonar desde entonces, provocando “un ataque de nervios” en los mercados, los cuales, tanto los de renta variable como los de renta fija, y siempre en nuestra opinión, han sobre reaccionado ante el temor de que una hipotética guerra comercial en toda regla entre EEUU y China desemboque en una guerra de divisas -ésta tampoco le interesa a China, a pesar de lo que muchos analistas y comentaristas viene señalando- y en una nueva crisis económica y financiera global.

Es evidente que Trump se ha dado cuenta de que ha tensado demasiado la cuerda y que el resultado de su bravata ha sido muy perjudicial para sus intereses. Es por ello por lo que lleva días intentando suavizar el impacto de la medida i) anunciado el retraso hasta diciembre de la entrada en vigor de parte de las mencionadas tarifas (sobre $ 156.000 millones), las que más daño habrían hecho el consumidor estadounidense; ii) destacando la buena marcha de las negociaciones comerciales, insistiendo en que habrá un acuerdo con China, algo que dudamos que se logre en el corto plazo; y iii) suavizando su actitud respecto a las medidas adoptadas contra la multinacional china Huawei -HOY vence el plazo de las excepciones concedidas a empresas tecnológicas estadounidenses para seguir vendiendo sus productos a Huawei, plazo que parece ser que se va a extender otros 90 días-. No sabemos si Trump será capaz de tranquilizar él sólo a los mercados, lo que si tenemos claro es que esa es su intención incluso cuando ataca a la Reserva Federal (Fed) y a su presidente, Jerome Powell, reclamándoles nuevas medidas en materia de tipos, medidas que, por otra parte, “desean” muchos inversores y que, seguramente, servirían para impulsar las bolsas al alza.

Precisamente esta semana los bancos centrales vuelven a ser protagonistas, ya que en los próximos días se darán a conocer tanto las actas de la última reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC), el miércoles, como las del Consejo de Gobierno del BCE, el jueves. En ellas los miembros de ambos comités mostrarán sus posturas sobre las potenciales nuevas medidas en materia de política monetaria de las que se viene hablando en los últimos meses. En este sentido, hay que señalar que si hace sólo unas semanas la marcha de la economía de EEUU y las declaraciones de Powell tras la reunión de julio del FOMC hacían poco previsible que el banco central de EEUU volviera a bajar sus tipos de interés de referencia en la reunión del FOMC del próximo mes de septiembre, tras el “follón” montado por Trump y la debilidad evidente de economías como la china o la alemana, ahora la duda de los inversores es si la Fed bajará 25 puntos básicos en septiembre (los futuros dan a esta opción una probabilidad del 69%) o 50 (le otorgan una probabilidad del 31%). Quizás la intervención de Powell a finales de semana en el simposio que celebra anualmente la Reserva Federal de Kansas en Jackson Hole (Wyoming) aclare este punto. Su conferencia se titula “Retos de la Política Monetaria”, luego es muy factible que hable sobre las intenciones que en esta materia baraja la Fed. Hasta entonces, los inversores mirarán con lupa todas las cifras macroeconómicas que se vayan publicando en los próximos días.

Así, cabe destacar que el jueves se darán a conocer en la Zona Euro, Alemania, Francia y EEUU las lecturas preliminares de agosto de los índices adelantados de actividad de los sectores de los servicios y de las manufacturas, indicadores que nos permitirán comprobar cuál es el estado real por el que atraviesan las principales economías occidentales y si éstas requieren o no de una intervención “urgente” por parte de los bancos centrales ya que de los gobiernos, y a pesar del “pequeño guiño” que hizo el alemán el viernes en materia fiscal -ver sección de Economía y Mercados-, se puede esperar bien poco, sobre todo de los europeos, cuyo margen de actuación está muy limitados por el elevado endeudamiento de sus países y por la falta de reformas estructurales.

Por lo demás, cabe señalar que la temporada de resultados empresariales está casi agotada en Europa y en Wall Street, mercado este último en el que en los próximos días darán a conocer sus cifras algunos pesos pesados del sector de la distribución minorista tales como Home Depot, Kohl's, Lowe's, Target, L Brands, o Nordstrom. En este sector los resultados de las compañías están más ligados en los últimos tiempos al acierto o no de las estrategias implementadas por las distintas compañías que a la falta de consumo ya que, como se pudo comprobar el jueves cuando se publicaron las cifras de ventas minoristas del mes de julio, los consumidores estadounidenses continúan gastando a un ritmo elevado, apoyándose en un mercado laboral que continúa muy sólido.

HOY, y, para empezar, esperamos que las bolsas europeas abran al alza, en línea con la buena evolución que han tenido esta madrugada los principales mercados de renta variable asiáticos. La posibilidad de que la Administración estadounidense extienda por un periodo de tres meses las excepciones para que las empresas del país puedan seguir vendiendo tecnología a la multinacional china Huawei y la confirmación de que habrá una nueva ronda de conversaciones entre EEUU y China en septiembre para impulsar un pacto comercial estarían detrás de este positivo comportamiento.