Se avecina un auge de las ganancias que podría sorprender a los bajistas del mercado de valores.
- Deutsche Bank cree que la temporada de resultados del S&P 500 puede sorprender al alza frente al pesimismo dominante.
- El banco estima un crecimiento del beneficio del 19% en el primer trimestre, por encima del 16,2% que maneja Wall Street.
- Tecnología, megacaps e incluso financieras podrían volver a liderar, con el dólar débil como apoyo adicional.
El mercado sigue instalado en una contradicción llamativa. Por un lado, la narrativa dominante continúa cargada de prudencia: guerra en Oriente Medio, dudas sobre el impacto de la IA en algunos sectores, inversores institucionales más fríos con la renta variable estadounidense y un minorista que, según varias mesas de mercado, está aprovechando los rebotes para vender. Pero, por otro, la temporada de resultados que arranca ahora podría obligar a revisar ese enfoque defensivo con bastante rapidez.
Según explica Barbara Kollmeyer al recoger el análisis de Deutsche Bank, el banco espera que el beneficio del S&P 500 crezca un 19% en el primer trimestre. No es una cifra menor. Supera el ya exigente 16,2% que descuenta el consenso y, de cumplirse, marcaría el crecimiento más fuerte en cuatro años. Dicho de otra forma: el mercado está posicionado como si se acercara una decepción, pero Deutsche cree que lo que viene puede parecerse bastante más a una sorpresa positiva.
Un mercado mal colocado para unas cuentas fuertes
Ahí está el núcleo de la tesis. Deutsche Bank sostiene que la posición de muchos inversores en bolsa es demasiado baja para un entorno de beneficios que podría ser bastante robusto. Es decir, no solo importa que las empresas publiquen cifras sólidas; importa también que una parte del mercado parece no estar preparada para ellas.
Ese desajuste entre posicionamiento y beneficios potenciales suele ser combustible para nuevas subidas. Cuando el dinero está cauteloso y los resultados salen mejor de lo esperado, no hace falta euforia inicial para que el mercado avance: basta con que los gestores tengan que recolocarse. Y eso, según el banco, podría darse sobre todo en algunos de los sectores que ahora mismo concentran más dudas, como financieras, tecnología y especialmente software.
Tecnología vuelve a mandar, pero no estaría sola
Deutsche no plantea una mejora aislada ni excesivamente estrecha. Su lectura es que 10 de los 11 sectores del S&P 500 podrían presentar crecimiento positivo en beneficios. Aun así, como era de esperar, el gran motor seguiría estando en las grandes compañías de crecimiento y en el sector tecnológico, donde el impulso asociado a semiconductores y a la cadena de la IA continúa siendo decisivo.
Según esa visión, las megacaps tecnológicas volverían a acelerar, mientras que las financieras también podrían firmar un trimestre sólido. Además, los industriales tendrían apoyo tanto por la demanda ligada a la IA como por cierta recuperación manufacturera. Incluso el consumo cíclico, que llegaba más tocado, podría mostrar una mejora clara aunque todavía se mantuviera en terreno ligeramente negativo.
Esto tiene una lectura importante: el mercado ha tendido a presentar la bolsa estadounidense como una historia cada vez más estrecha y dependiente de muy pocos nombres. Deutsche no niega el liderazgo de las grandes tecnológicas, pero sí sugiere que la mejora de beneficios podría estar siendo algo más amplia de lo que el tono general del mercado reconoce.
El dólar débil añade un viento de cola relevante
Otro punto clave del análisis es el papel del dólar. La caída interanual del billete verde en el trimestre habría aportado más de cuatro puntos porcentuales al crecimiento del beneficio del S&P 500, según las estimaciones del banco. Ese apoyo beneficia especialmente a los grupos con mayor exposición internacional, entre ellos tecnología, industria, materiales y buena parte de los valores de crecimiento de gran capitalización.
En cambio, la energía podría no ser todavía el gran protagonista en este trimestre, ya que el repunte del petróleo habría llegado con un efecto más limitado por calendario. Donde sí podría ganar peso de verdad sería en el siguiente trimestre, siempre que el crudo siga en niveles elevados. Es un matiz importante, porque evita simplificar el argumento en torno a Oriente Medio: el soporte principal para las cuentas del primer trimestre no vendría tanto del petróleo como del dólar y del buen tono macro previo.
En resumen, la tesis de Deutsche Bank va justo contra el sentimiento dominante. Mientras una parte del mercado sigue reduciendo riesgo y esperando tropiezos, el banco cree que el primer trimestre puede ofrecer el crecimiento de beneficios más fuerte en años. Si eso ocurre, el problema para los bajistas no será solo haber sido demasiado pesimistas, sino haber llegado mal colocados a una temporada de resultados que podría dar bastante más apoyo a la bolsa del que hoy se reconoce.