Regreso al escenario bursátil de 2022 mientras el conflicto con Irán se prolonga, dicen estos estrategas

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Capitalbolsa | 10 mar, 2026 13:22 - Actualizado: 16:39
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Puntos clave
  • Barclays cree que el mercado puede estar entrando en un escenario parecido al de 2022, con una brecha cada vez mayor entre ganadores y perdedores.
  • En ese contexto, gana atractivo el estilo value, las grandes compañías y los sectores ligados a materias primas y energía.
  • BCA Research pide más prudencia y recomienda reducir bolsa y buscar refugio en oro y bonos ligados a inflación.

El conflicto con Irán está obligando a los estrategas a revisar rápidamente sus mapas de mercado. Y varios de ellos creen que el paralelismo más útil no está en una crisis cualquiera, sino en lo que ocurrió en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania: un shock energético fuerte, una inflación más incómoda y una brecha creciente entre los valores que resisten y los que se quedan atrás.

Ese es el mensaje central del análisis de Barclays. Según su equipo de estrategia, cuando el petróleo se dispara por una crisis geopolítica, deja de bastar con “estar en bolsa”. Lo importante pasa a ser estar en las acciones correctas, porque la dispersión entre ganadores y perdedores tiende a ampliarse de forma muy acusada.

Vuelve el manual de 2022

Barclays recuerda que en las primeras fases de la guerra de Ucrania el liderazgo del mercado cambió con claridad. El estilo value se impuso al de crecimiento, favorecido por una rotación hacia sectores más baratos y más vinculados a materias primas, capaces de beneficiarse del repunte energético. En cambio, las acciones de crecimiento quedaron rezagadas, penalizadas por un entorno más incierto, más inflacionista y menos favorable para activos de larga duración.

También destacaron las compañías de gran capitalización frente a las pequeñas. La lógica fue bastante simple: en un entorno de mayor volatilidad, los inversores buscaron escala, balances sólidos y generación de caja. Es decir, estabilidad. No euforia.

La enseñanza que rescata Barclays es clara: cuando el petróleo manda, el mercado deja de premiar promesas lejanas y vuelve a pagar por activos más tangibles, más baratos y más resistentes.

Qué está recomendando ahora Barclays

A partir de ese precedente, Barclays ha girado a una visión más favorable sobre las acciones de valor, apoyándose en valoraciones aún atractivas frente a crecimiento y en un trasfondo más inflacionista. Al mismo tiempo, ha pasado a una postura neutral en valores de crecimiento, incluyendo nombres ligados a la inteligencia artificial que habían actuado como refugio relativo, por su sensibilidad a expectativas de inflación más altas y a posibles cambios en la política de la Reserva Federal.

La firma sigue prefiriendo las grandes compañías frente a las pequeñas y mantiene una visión negativa sobre el factor momentum. También se muestra neutral en calidad y evita los valores de beta alta, es decir, aquellos que suelen amplificar los movimientos del mercado y sufrir más cuando aumenta la incertidumbre.

BCA Research pide aún más defensa

La lectura de BCA Research es más prudente. Sus estrategas consideran que los inversores siguen demasiado confiados y creen que, incluso aunque Donald Trump forzara un final rápido de la guerra, el daño económico causado por el conflicto ya sería suficiente como para seguir pesando sobre los mercados.

Su mensaje es directo: si el manual de 2022 vuelve a funcionar, los mercados de renta variable y las divisas cíclicas solo tocarán suelo cuando quede claro que el pico de los precios energéticos ha quedado atrás. Hasta entonces, su recomendación es reducir exposición a bolsa y buscar refugio en oro y bonos ligados a la inflación.

BCA va un paso más allá y sostiene que el shock actual podría ser incluso más disruptivo globalmente que el de 2022, dado que una parte relevante del suministro mundial de petróleo y gas ha quedado temporalmente comprometida.

Además, la firma ha rebajado su visión sobre los bonos del Tesoro estadounidense, al considerar que el mercado de deuda de EE. UU. sigue siendo de los pocos que aún descuentan recortes de tipos de la Fed con cierta claridad.

La clave real del mercado

Todo esto deja una conclusión bastante limpia. Si el conflicto con Irán se alarga, el mercado puede entrar en una fase donde la selección de valores vuelva a ser decisiva y donde la diferencia entre sectores ganadores y perdedores se amplíe de forma muy visible. Si, por el contrario, el petróleo sigue corrigiendo y se confirma una desescalada, parte de estas rotaciones podrían moderarse.

Pero, mientras tanto, el mensaje de los estrategas es claro: estamos en un mercado donde la energía vuelve a mandar, donde el estilo importa más de lo normal y donde no todos los rebotes valen lo mismo.


Reflexión Capital Bolsa

El paralelismo con 2022 tiene sentido porque el mercado vuelve a enfrentarse al mismo problema de fondo: energía más cara, más inflación potencial y más presión sobre las valoraciones. En ese entorno, el dinero no suele repartirse de forma homogénea; se concentra en los sectores y estilos que mejor absorben el shock.

La conclusión operativa es bastante clara: si el conflicto se prolonga, tiene lógica vigilar energía, value, grandes compañías y activos refugio. Lo que tiene menos sentido es seguir comprando cualquier nombre de crecimiento como si nada hubiera cambiado. Porque sí ha cambiado. Y bastante.

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