Los inversores están perdiendo el miedo a una recesión inminente

Acaba una semana con multitud de referencias que han sentado bien a los inversores

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 20 sep, 2019 17:41
broker678a1

Alzas moderadas al cierre de las bolsas europeas, en una sesión sin excesivas referencias ni macro ni microeconómicas, y la que el vencimiento de la cuádruple hora bruja tampoco ha tenido un efecto ni en la volatilidad de las bolsas, ni en operaciones de cierre alcista o bajista relevantes..

Se culmina hoy una semana con multitud de hechos relevantes para los inversores, que Nicolás López de M&G A.V. resume a continuación:

El BCE cumplió las expectativas anunciando una rebaja del tipo de interés que aplica a los bancos por sus depósitos en el banco central de 0,10 puntos, dejándolo en el -0,50%.Además, va a poner en marcha un nuevo programa de compra de bonos (QE) por un importe más bien modesto (20.000 millones/mes), pero de duración ilimitada hasta que las expectativas de inflación converjan con el objetivo del 2%. La insistencia de Draghi en que ahora es necesario que los gobiernos ayuden con medidas fiscales dejó la sensación de que la política monetaria ya no puede hacer mucho más por el crecimiento de la eurozona porque los efectos colaterales negativos superan los beneficios (escasos) que puedan derivarse de nuevos estímulos.

La Reserva Federal resiste las llamadas de Trump a rebajas agresivas. La Fed cumplió los pronósticos con una rebaja de 0,25 puntos dejándolos en el rango 1,75%-2,0%. La sorpresa vino por las expectativas de los miembros del comité que en promedio esperan que los tipos no bajen más este año ni en 2020 y empiecen a subir en 2021. El mercado había llegado a descontar hasta cuatro rebajas más hace pocas semanas e incluso ahora todavía espera 1-2 rebajas más en próximos meses. La visión de la economía de la Fed sigue siendo positiva. Aún reconociendo cierta desaceleración en las exportaciones y la inversión, considera que el consumo y el mercado laboral se mantienen firmes por lo que no ven de momento riesgos a una caída de la inflación que justifique tipos más bajos.

Sin duda lo más significativo en los mercados en las últimas semanas es la rotación que se está produciendo hacia los activos de riesgo más ligados al ciclo económico que habían sufrido un fuerte castigo en los últimos meses. Sin que de momento no hay síntomas claros del fin de la desaceleración, parece que al menos los inversores están perdiendo el miedo a una recesión inminente lo que justificaría cierta recuperación de las valoraciones en los valores cíclicos que estaban en niveles extraordinariamente deprimidos. Todavía es pronto para saber si esto es una simple rotación temporal o si podemos estar en el inicio de una tendencia sostenible, pero creemos que la menos debería tener cierta continuidad en próximas semanas.

La gran rotación. Durante toda la fase bajista del año 2018 los sectores cíclicos (los bancos entre ellos) tuvieron un peor comportamiento relativo que los defensivos/crecimiento, pero todos ellos dentro de un tono bajista general. Cuando los mercados hacen suelo en diciembre se produce una recuperación generalizada en todos los sectores, pero a partir de abril se abre una gran divergencia entre sectores defensivos como el de Alimentación y los cíclicos. Los primeros mantienen un tono alcista hasta hoy mientras los segundos sufren una nueva y profunda caída a nuevos mínimos. Detrás de este comportamiento estaría el temor a un escenario de crecimiento débil a largo plazo que hace que los inversores busquen refugio en valores que pueden desenvolverse mejor en ese escenario. Aquí entrarían compañías como las eléctricas (negocios regulados estables con buenos dividendos), compañías de consumo no cíclico (alimentación, consumo del hogar..) o compañías con modelos de negocio que permiten esperar un comportamiento razonable en un entorno de crecimiento débil porque pueden crecer más que la economía.

Desde finales de agosto, sin embargo, estamos observando una rotación de signo contrario con un rebote importante en los sectores cíclicos y un tono de consolidación en los valores que más habían subido en meses anteriores. Este movimiento forma parte de una rotación general hacia los activos de riesgo que más habían sufrido en los últimos meses por el temor a una recesión y por lo tanto puede verse como un indicio positivo de que los mercados empiezan a manejar unas expectativas más favorables respecto al futuro de la economía. Es pronto sin embargo para sacar conclusiones definitivas. De momento los índices todavía se mantienen dentro de su rango de los últimos años, ahora en la parte superior, por lo que habría que esperar una ruptura de esos niveles y un movimiento al alza más o menos general en la mayoría de los sectores para asumir que podemos estar en una tendencia sostenible.