Las acciones sufrieron ayer la mayor caída intradía desde abril. Esto es lo que los inversores deben saber.

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Capitalbolsa | 21 nov, 2025 16:17
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El jueves dejó una sesión de fuerte tensión en Wall Street. El repunte inicial impulsado por los sólidos resultados de Nvidia se evaporó a gran velocidad, dando paso a una venta masiva que, según el autor original José Adinolfi, activó todas las alertas del mercado.

Tanto las tecnológicas como el bitcoin se vieron arrastrados por un movimiento coordinado de aversión al riesgo, mientras el VIX —el conocido “índice del miedo”— registraba su cierre más alto desde abril.

Un rally efímero: Nvidia enciende la mecha pero el mercado la apaga

Nvidia presentó unos ingresos que superaron con holgura las expectativas, acompañados por comentarios optimistas de Jensen Huang sobre la demanda “excepcional” de las GPU Blackwell Ultra. Sin embargo —como recordó Adinolfi— este entusiasmo quedó en nada a media mañana. Las ventas barrieron a todo el segmento de IA, reflejando dudas persistentes sobre si el gigantesco gasto en centros de datos acabará generando beneficios suficientes.

El bitcoin acompañó la caída, retrocediendo más del 4%, un movimiento que reforzó la percepción de retirada sincronizada del riesgo.

El VIX se dispara: vuelve el miedo al mercado

El índice de volatilidad VIX cerró en 26,05, su nivel más alto desde abril. Como subraya José Adinolfi, este repunte refleja un deterioro claro del sentimiento inversor. El S&P 500 llegó a caer un 3,5% desde su máximo intradía, su mayor retroceso intradiario desde el 8 de abril, y terminó la sesión con una caída del 1,6%.

El Nasdaq fue el más castigado, con un descenso del 2,2%, acercándose a territorio de corrección tras perder casi un 8% desde sus máximos de octubre.

Liquidez en retroceso y dudas sobre la rentabilidad de la IA

Voces como Matt Maley (Miller Tabek) advirtieron que los resultados de Nvidia, aunque fuertes, no despejan la preocupación de fondo: la enorme inversión en IA podría no generar la rentabilidad esperada. A esto se suma la disminución de liquidez en los mecanismos de financiación de la Reserva Federal, destacada por Michael Kramer, un factor que añade presión a los activos de riesgo.

El fundador de Damped Spring Advisors, Andy Constan, añadió que muchos inversores confiaban en que Nvidia fuese el catalizador de un rebote técnico. El hecho de que esto no ocurriera aumenta la probabilidad de nuevas ventas en las próximas sesiones.

Según explica el propio José Adinolfi, el mercado se encuentra en un punto donde la liquidez disminuye, los catalizadores positivos escasean y las dudas sobre la IA vuelven a dominar la narrativa. La combinación es especialmente frágil a las puertas del tramo final del año.

El empleo complica el panorama: la Fed vuelve al centro del debate

El informe laboral de septiembre —con el desempleo en 4,4% y más de 119.000 empleos creados— generó confusión entre los operadores. Algunos bancos argumentan que los datos no son lo suficientemente débiles como para justificar un recorte de tipos en diciembre, algo que podría retrasar el esperado alivio monetario.

Zacks Investment Management señaló que, si la Fed mantiene los tipos en diciembre, la incertidumbre sobre el calendario de bajadas podría aumentar, un factor normalmente adverso para el mercado.

Un mes de noviembre que recuerda a 2008

El S&P 500 ya cae más del 5% en noviembre, situándose rumbo a su peor mes de noviembre desde la crisis financiera de 2008. Según los datos citados por Adinolfi, el retroceso actual se produce tras seis meses consecutivos de subida, la racha alcista más larga desde 2021.

Las criptomonedas tampoco escapan a la presión: el bitcoin cerró en 86.337 dólares, mientras Nvidia retrocedía un 3,2% hasta 180,64 dólares por acción.

La única nota positiva del día fue el impulso del sector de consumo básico gracias a Walmart, que subió un 6,5% tras presentar resultados sólidos.

Conclusión: tensión creciente, catalizadores en pausa

El mercado entra en una fase compleja: menos liquidez, incertidumbre sobre la Fed, dudas sobre la monetización de la IA y un sentimiento cada vez más frágil. Según Adinolfi, sin un catalizador positivo fuerte —como un recorte de tipos o un cambio claro en los datos macro— las próximas semanas podrían seguir marcadas por la volatilidad.

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