Las cinco claves de Schroders para encontrar el peso adecuado de EEUU en las carteras
Con el telón de fondo de los aranceles, su implicación en los mercados y desde un punto de vista inversor
¿Cuáles son los factores que hay que tener en cuenta para tener un peso balanceado de firmas de EEUU en la cartera? Con el telón de fondo de los aranceles, su implicación en los mercados y desde un punto de vista inversor, estas son las cinco claves del equipo de análisis de Schroders para conseguirlo.
En primer lugar, no hay que ignorar al resto de mercados ni a los '7 Magníficos'. El foco de atención en EEUU y las empresas denominadas los '7 Magníficos' ha persistido debido a su inmenso tamaño e influencia. Como señalan, su dominio en el S&P 500 se debe a "su éxito sostenido, que garantiza que sus resultados influyan en gran medida en el índice general".
En consecuencia, "mientras que las empresas más pequeñas pueden ser pasadas por alto, la atención se mantiene en estas siete compañías debido a su papel fundamental como impulsores de la rentabilidad del índice". Y, si bien los '7 Magníficos' son grandes empresas, creen que la oportunidad en renta variable está en otra parte: "33 de las 50 empresas con mejores resultados cada año proceden de fuera de EEUU".
En segundo lugar están los cambios en la dinámica de crecimiento de los beneficios. Como explican, los '7 Magníficos' han llegado a un punto en el que es difícil que mantengan sus tasas de crecimiento históricas, por ello, "los inversores están comenzando a mirar hacia el resto del universo de la renta variable, como los mercados europeos, donde los múltiplos de valoración son mucho más atractivos y el crecimiento de los beneficios está empezando a mostrar signos de recuperación".
"La divergencia en el crecimiento de los beneficios entre EEUU y el grupo de empresas de gran capitalización frente al resto del mundo y las empresas de mediana capitalización está convergiendo. Esto podría dar lugar a una ampliación del mercado, en el que bolsas más olvidadas empiecen a subir", dicen.
La tercera claves es que la concentración del mercado estadounidense no es exclusiva de EEUU. De hecho, comentan que los niveles de concentración del mercado de EEUU no son nuevos. Sin embargo, los '7 Magníficos' han experimentado un "extraordinario aumento de la productividad, de los beneficios y de las ventas".
Fuera de ellos, destacan que "hay muchas empresas buenas que están realmente muy baratas frente a sus ratios históricos". No obstante, huyendo de la concentración, ven que los inversores deben tener cuidado de no cambiar un sesgo de mercado nacional por otro sesgo de mercado nacional. "Hay que encontrar una forma de diversificar las carteras a pesar de la gran concentración existente", afirman.
El cuarto punto hace referencia al riesgo de concentración en todo el universo de la renta variable. "Solemos hablar del dominio de los '7 Magníficos' en EEUU, que representan alrededor del 30% del índice general. No obstante, si observamos el resto del mundo, el riesgo de concentración es más o menos similar", por lo que opinan que es "injusto" catalogar a EEUU como el único mercado regional a escala mundial que tiene esa concentración.
Por otro lado, subrayan que se han pasado por alto algunas áreas, tanto en EEUU como en el resto del mundo: "Muchas empresas de muy buena calidad están cotizando con valoraciones que ofrecen un descuento significativo. Por ello, tras el repunte de la volatilidad este año, el mercado ha empezado a cuestionar la asignación a estas bolsas superpobladas y con elevadas valoraciones y ha empezado a buscar otras oportunidades".
Finalmente, en quinto lugar sitúan a los riesgos del excepcionalismo estadounidense, dado que, aunque el popular lema 'America First' resuena entre los votantes, "tiene claros peligros" pues, "históricamente, las políticas arancelarias agresivas y cualquier excepcionalismo agresivo ha acabado mal".
"Actualmente, la retórica de la Casa Blanca es muy asertiva y sus implicaciones son potencialmente muy negativas si se traducen en que otras naciones respondan de manera recíproca, como ocurre a menudo". Sin embargo, consideran que un factor atenuante podría ser que se lleve la retórica muy lejos hasta obtener una reacción y luego se retroceda.
Por lo tanto, el equipo de análisis de Schroders ve "muy posible" que el actual ruido de sables con los aranceles como el arma elegida no se traduzca en hechos, al menos no en la medida que el presidente estadounidense, Donald Trump, está indicando.
"Este enfoque provocaría cambios, pero no todos serían malos. De hecho, en algunos casos podría ayudar a resolver ciertos desequilibrios que han surgido como resultado de la globalización en las dos últimas décadas. Los precedentes no son buenos, pero si Trump es inteligente, puede que consiga crear el cambio que está buscando sin dañar gravemente el orden mundial", concluyen.