"Cambiar el enfoque": la clave de Schroders para aumentar la solidez de las carteras
Desde la firma explican que debe basarse en tres principios fundamentales
Las viejas hipótesis de inversión ya no funcionan. O al menos así lo creen en Schroders, donde consideran que el aumento de la deuda pública, el envejecimiento de la población y unos tipos de interés más altos 'obligan' a adoptar una nueva estrategia para construir carteras sólidas.
Y es que los años relativamente benignos que siguieron a la crisis financiera de 2008-2009, cuando las acciones se dispararon en un contexto de tipos de interés cercanos a cero y baja inflación, han llegado a su fin.
"El menor crecimiento y la inflación persistente suscitan preocupación tanto en los mercados de bonos como en los de acciones y apuntan a una volatilidad cada vez mayor. Junto con esta volatilidad, es probable que la correlación entre las acciones y los bonos siga siendo alta", apunta Remi Olu-Pitan, CFA, responsable de crecimiento de multiactivos e ingresos en Schroders.
Los cambios en la composición del mercado también son un factor a tener en cuenta. De hecho, los inversores deben buscar una gama más amplia de activos para satisfacer sus necesidades. "El universo de acciones que cotizan en los principales mercados bursátiles públicos del mundo sigue reduciéndose".
En este sentido, cabe destacar que a principios de 2025, las acciones estadounidenses representaban más del 70% del índice MSCI World, y gran parte de este dominio se debía a menos de 10 títulos.
"Estas circunstancias cambiantes exigen una nueva estrategia para construir carteras sólidas. En nuestra opinión, este enfoque debe basarse en tres principios fundamentales", valora Olu-Pitan.
1. CAMBIA EL PAPEL DE LOS BONOS
En primer lugar, hay que remarcar que, aunque históricamente los bonos han funcionado como diversificadores dentro de las carteras, ahora se observa un retorno a su función principal como generadores de ingresos.
"Sin embargo, incluso en esa función, requieren de una selección y gestión cuidadosas. Las rentabilidades pueden ser altas hoy en día en comparación con gran parte del periodo posterior a la crisis financiera, pero ¿son lo suficientemente altas como para compensar la volatilidad de los bonos? En muchos casos, todavía no", comentan desde Schroders.
Por ello, y con esta volatilidad de los bonos como telón de fondo, quienes buscan ingresos deben recurrir también a otros activos. "La deuda privada, en sus diversas formas, ofrece una fuente de ingresos alternativa, estable y no correlacionada. Estos préstamos suelen tener una estructura de tipo variable, lo que significa que los ingresos que generan pueden variar en función de un tipo de referencia".
Del mismo modo, los títulos respaldados por hipotecas (MBS, por sus siglas en inglés) suelen comportarse bien en condiciones adversas para otros tipos de bonos, como los entornos de subida de tipos.
2. ES FUNDAMENTAL LA GESTIÓN ACTIVA
Los cambios que se han producido en el mercado de valores han generado una mayor dispersión de las rentabilidades, lo que favorece a los gestores activos. "Históricamente, los mercados de valores públicos han atravesado ciclos en los que los factores clave que impulsan las rentabilidades oscilan entre factores macro y micro", explica Olu-Pitan.
Así, y en un momento en el que existe una considerable incertidumbre, con elevadas tensiones geopolíticas y la fragmentación de las alianzas comerciales, que ya se estaba produciendo antes de los anuncios arancelarios de Trump, hay motivos para que continúe aumentando la dispersión de las rentabilidades.
"Estas son condiciones en las que los gestores activos pueden destacar y demostrar, incluso más de lo habitual, el valor que pueden aportar a los inversores. La inteligencia artificial (IA), que afecta a todos los sectores, es otro factor externo que podría amplificar la dispersión de las rentabilidades", dicen desde la firma.
Esto se debe a que algunas empresas aprovecharán y utilizarán la IA de forma mucho más eficaz y rentable que otras. "Los gestores activos pueden identificar las empresas que sacan el máximo partido a las capacidades que pueden aportar los avances en IA".
3. MAYOR DIVERSIFICACIÓN
Las inversiones alternativas han obtenido buenos resultados en mercados volátiles y difíciles. Precisamente porque tienen factores de rentabilidad y exposiciones al riesgo muy diferentes, las clases de activos dentro de inversiones alternativas han obtenido buenos resultados en periodos de mayor turbulencia para los mercados públicos de renta variable y deuda.
En este contexto, en Schroders enfatizan que los activos de infraestructura renovable, como los parques eólicos y solares, pueden seguir proporcionando ingresos y rentabilidades totales atractivos incluso en periodos difíciles para la deuda pública, como el aumento de la inflación y las tasas de interés.
"Las materias primas como el oro han proporcionado una valiosa diversificación en períodos de mayor incertidumbre, ya que en esos momentos la gente busca la seguridad de poseer activos tangibles y sólidos. Por esa razón, las materias primas pueden proporcionar una cobertura cuando la inflación es alta y los mercados y las divisas son volátiles", añaden.
Por otro lado, afirman que el private equity ha demostrado una resistencia especial durante las grandes crisis de los últimos 25 años, y que la deuda privada puede proporcionar ingresos estables y no correlacionados.
Además, los valores vinculados a seguros, como los bonos catástrofe, son un diversificador especialmente atractivo dentro del universo de la deuda privada. "Los bonos catástrofe o 'cat bonds', en inglés, ofrecen una prima de riesgo basada en su exposición a eventos asegurables como huracanes, terremotos u otros desastres naturales".
Los fondos de cobertura o hedge funds han sido valorados durante mucho tiempo por su flexibilidad y su potencial de generar rentabilidades en diferentes ciclos del mercado. "Su enfoque dinámico y su gestión activa del riesgo pueden convertirlos en una herramienta valiosa para navegar por la volatilidad y proteger el capital cuando los activos tradicionales se ven sometidos a presión", señalan.
En definitiva, los inversores deben abordar el siguiente reto: la volatilidad de los mercados públicos continuará y la correlación entre los mercados públicos de renta variable y renta fija seguirá siendo alta.
¿Y la solución? "Probablemente, la clave esté en diversificar entre activos alternativos y seguir aplicando una gestión activa". "Los mejores gestores activos se dedican plenamente al análisis de valores para ayudar a identificar qué inversiones pueden destacar en cualquier momento y cuáles pueden tener dificultades. Esa cuidadosa selección podría marcar la diferencia", concluye Olu-Pitan.