Así afrontar trampas de mercado y no vender en pánico: esto aconseja AllianceBernstein
La disciplina, el análisis fundamental y la diversificación siguen siendo las mejores herramientas
¿Cómo afrontar las trampas del mercado y no vender en momentos de pánico? Es una de las grandes preguntas que se hacen los inversores y el gran reto que afrontan muchos minoristas ante momentos de turbulencias y volatilidad en las bolsas.
Para responder a esta pregunta y capear la tensión de la mejor manera posible, los expertos de AllianceBernstein nos explican varias lecciones estratégicas que pueden ser útiles para proteger las carteras.
Nelson Yu, director de renta variable de la gestora, afirma que "los formidables desafíos de este año arrojan lecciones estratégicas para aplicar en renta variable en los próximos meses".
UN AÑO TURBULENTO
El primer semestre del año dejó a los inversores de renta variable navegando entre una tormenta perfecta de disrupciones tecnológicas, tensiones políticas y conflictos geopolíticos. En medio de este panorama turbulento, revisar lo ocurrido puede ser clave para prepararse ante una volatilidad que, previsiblemente, seguirá presente en los próximos meses.
La renta variable global cerró el segundo trimestre en máximos históricos, pese a un recorrido lleno de altibajos. En abril, los mercados se desplomaron tras la intensificación de la guerra comercial por parte de EE. UU., deteriorando las perspectivas económicas. Pero poco después, un acuerdo para suspender temporalmente la mayoría de los aranceles desató un fuerte repunte bursátil.
En paralelo, decisiones políticas en Estados Unidos en ámbitos como inmigración, ciencia y educación generaron debate sobre el rumbo del país. A esto se sumaron tensiones internacionales: el conflicto entre Rusia y Ucrania continuó sin resolución, mientras que un nuevo enfrentamiento entre Israel e Irán elevó los precios del petróleo y añadió más incertidumbre. El 22 de junio, EEUU bombardeó instalaciones nucleares iraníes, un hecho que marcó un punto de inflexión geopolítico con implicaciones en los mercados.
A pesar del entorno convulso, Nelson Yu destaca que el índice MSCI ACWI subió un 11,5% en el segundo trimestre, con un avance acumulado del 10% en el semestre. Europa y los mercados emergentes lideraron las subidas en los primeros meses del año, aunque el S&P 500 recuperó terreno gracias a unos resultados mejores de lo previsto en grandes tecnológicas. La caída del dólar también impulsó los retornos fuera de EEUU, con una depreciación superior al 9% frente al yen y del 13% frente al euro.
LECCIONES CLAVE: MANTENER LA CALMA
Uno de los mayores desafíos para los inversores sigue siendo resistir el impulso de vender durante episodios de alta volatilidad. El segundo trimestre fue una prueba de fuego: el anuncio de nuevos aranceles el 2 de abril provocó una caída del 12% en una semana. Pero apenas días después, tras la noticia de la suspensión parcial de esos aranceles, los mercados repuntaron casi un 25%.
La historia, destaca Nelson Yu, demuestra que los mercados tienden a recuperarse tras episodios de alta volatilidad. Análisis históricos muestran que cuando el índice VIX se ha situado en niveles extremos (entre 40 y 50), las rentabilidades medias en los 12 meses siguientes han superado el 30% tanto en el S&P 500 como en el MSCI World. Así, mantener una estrategia disciplinada, incluso en medio del caos, es clave.
CENTRARSE EN LOS BENEFICIOS EMPRESARIALES
Otro consejo que nos da este experto es centrarse en los beneficios empresariales. Porque, en un entorno de cambios regulatorios y arancelarios, los beneficios siguen siendo una brújula fiable. Las compañías han demostrado capacidad de adaptación: muchas están ajustando sus cadenas de suministro, optimizando proveedores o incrementando precios para mitigar el impacto de los aranceles. Otros sectores, como software o servicios financieros, han mostrado menor exposición a estas tensiones, gracias a su enfoque local o a modelos de negocio más resilientes.
Y aunque la volatilidad ligada a los aranceles ha cedido temporalmente, la guerra comercial está lejos de concluir. Por ello, los inversores deben buscar compañías con capacidad para sostener márgenes y adaptarse a cambios regulatorios, en lugar de reaccionar a titulares momentáneos.
MIRAR MÁS ALLÁ DE ESTADOS UNIDOS
En este contexto, Nelson Yu indica que la hegemonía bursátil de Wall Street ha sido indiscutible en los últimos años, pero matiza que empiezan a surgir señales de cambio.
Así, las valoraciones en Europa, Asia y los mercados emergentes se sitúan en niveles mucho más atractivos. El MSCI EAFE, por ejemplo, cotiza en múltiplos mínimos de las últimas dos décadas. Y factores como el mayor gasto fiscal en Japón y Europa, la debilidad del dólar o el menor atractivo de EEUU como refugio podrían redirigir flujos hacia otros mercados.
Aun así, el cambio de liderazgo regional no será lineal. Por ejemplo, según J.P. Morgan, las previsiones de crecimiento de beneficios para 2025 siguen favoreciendo a EEUU (9%) frente a Europa (2,5%) o Japón (4,1%). Por ello, será clave seleccionar compañías con fundamentales sólidos, potencial de crecimiento ignorado y valoraciones atractivas.
MEGACAPITALIZACIÓN: MOMENTO DE SER SELECTIVOS
Nelson Yu comenta que las grandes tecnológicas seguirán siendo una pieza clave en las carteras, pero el entorno está cambiando. En el primer trimestre, estas compañías lideraron las subidas, aunque crecieron las dudas en torno a sus valoraciones y vulnerabilidad frente a nuevas amenazas, como la inteligencia artificial procedente de Asia.
En el segundo trimestre, el grupo volvió a subir, pero el mercado más amplio, representado por el S&P 500 Equal Weight, quedó rezagado. Este fenómeno de concentración no es nuevo: en el pasado, periodos similares precedieron al resurgir de los gestores activos y la rotación hacia otros sectores.
DIVERSIFICACIÓN Y ENFOQUE DEFENSIVA
Por ello, para los inversores con menor tolerancia al riesgo, la renta variable defensiva sigue siendo una herramienta útil para mantener el rumbo. Porque existen oportunidades en sectores menos expuestos a tensiones comerciales o en tecnológicas innovadoras con valoraciones más razonables que las grandes megacaps. Y las estrategias defensivas también ayudan a evitar decisiones impulsivas en momentos de caída, lo que es fundamental para beneficiarse de una posterior recuperación.
CONCLUSIÓN: VISIÓN A LARGO PLAZO COMO ANCLA
La conclusión de Nelson Yu es que, en un entorno de ruido constante como el que seguiremos teniendo con Donald Trump en la Casa Blanca, la clave es mantener una visión estratégica de largo plazo.
Porque, ya sea para inversores individuales o institucionales, centrarse en objetivos a tres o cinco años ayuda a navegar la volatilidad y evitar decisiones reactivas.
Así, frente a la niebla informativa y los vaivenes del mercado, Nelson Yu sentencia que la disciplina, el análisis fundamental y la diversificación siguen siendo las mejores herramientas.