Los aranceles de Trump no doblegan a Wall Street: ¿es fiable su repunte? Así lo ve Schroders
Los inversores se enfrentan a un entorno económico cambiante
Wall Street está 'curado de espanto'. O al menos, así lo parece tras el rally de las últimas semanas que ha llevado a los índices a renovar máximos históricos. Y es que ante la caótica y errática política comercial de Donald Trump, que cambia a cada instante a golpe de publicación en su red social, el mercado americano ha optado por no dejarse llevar por el miedo del momento y hacer 'oídos sordos' a las amenazas arancelarias de su presidente. Pero ¿es fiable este repunte?
"Tras la peor caída de los últimos años, la renta variable estadounidense experimentó una notable recuperación en el segundo trimestre. Pero con el conflicto en Oriente Medio, el debilitamiento del dólar y la creciente preocupación por la deuda, los inversores se enfrentan a un entorno económico cambiante y a continuas dudas sobre el liderazgo económico de Estados Unidos", afirma Caspar Rock, director de inversiones de Schroders.
Con todo, el experto destaca que la resistencia del mercado bursátil se basa en el optimismo previo al conflicto. "A principios de junio, el S&P500 había recuperado totalmente las pérdidas que siguieron al anuncio de aranceles recíprocos del presidente Trump, repuntando un 20% desde su nivel más bajo. Sigue habiendo incertidumbre en torno a lo que ocurrirá cuando finalice la pausa de estos aranceles punitivos, pero los inversores son optimistas en cuanto a que Trump no pueda o no quiera imponerlos".
Es más, hay indicios de que los aranceles -y la enorme incertidumbre que han conllevado- están pasando factura a la actividad. Basándose en los últimos datos, los economistas de Schroders prevén ahora que el crecimiento estadounidense se ralentice hasta el 1,7% en 2025. "Eso está lejos de la recesión que muchos temían en abril, pero muy por debajo de la media del 2,7% de 2022 a 2024".
En este sentido, la incertidumbre política está restando atractivo a Estados Unidos como destino de inversión, mientras que los acontecimientos en otros lugares están sumando interés a distintos mercados. De hecho, en la gestora están aumentando gradualmente su exposición fuera del país norteramericano.
"Por ejemplo, seguimos creyendo que se ha producido un cambio sustancial en las perspectivas de la Eurozona tras los planes de estímulo fiscal de Alemania". Del mismo modo, son positivos en los mercados chino e indio, ya que se espera que ambos disfruten de un periodo de crecimiento económico ligeramente más rápido, impulsado por una política fiscal (China) o monetaria (ambos) favorable, y que también podrían beneficiarse de una mayor rotación de los activos estadounidenses.
"Los mercados emergentes podrían ser los principales beneficiarios, dadas las bajas asignaciones institucionales, las atractivas valoraciones y las sólidas o mejores perspectivas de crecimiento", añade Rock.
LA CUESTIÓN DE LOS 3 BILLONES DE DÓLARES
En política económica, el enfoque de la Administración Trump parece estar pasando de los aranceles a la "One Big Beautiful Bill". El aspecto más significativo de este proyecto de ley es hacer permanentes los recortes fiscales de Trump de 2017 para los estadounidenses más ricos.
"El coste será enorme: la Oficina Presupuestaria del Congreso espera que esta iniciativa aumente la deuda de Estados Unidos durante la próxima década en torno a 3 billones de dólares, desde los actuales 36 billones de dólares", dicen desde la firma.
El aumento de la carga de la deuda preocupa cada vez más a muchas economías desarrolladas. "Esta preocupación se está manifestando en algunas partes del mercado de bonos: el mes pasado, los rendimientos de los bonos a 30 años en EEUU, Europa y Japón subieron a máximos a largo plazo -incluso alcanzando niveles récord-", señala Rock.
Desde entonces se han estabilizado y no hay señales de tensión en los bonos a más corto plazo, lo que sugiere que la situación aún no es crítica. "Pero en algún momento, los gobiernos tendrán que controlar el gasto si quieren mantener a los inversores internacionales de su lado. No será fácil. En el Reino Unido, incluso un Gobierno con una amplia mayoría parlamentaria fue incapaz de imponer recortes a los pagos de combustible en invierno", advierten desde la gestora.
Por ahora, Estados Unidos, Reino Unido y otras naciones endeudadas siguen dependiendo de los acreedores internacionales. "En una época de imprevisibilidad política, algunos pueden consolarse con las limitaciones que esto exige", concluye Rock.