Las gestoras se fijan en los bonos corporativos: "Las empresas han reforzado sus balances"

Recomiendan las firmas "que están mejor posicionadas para capear cualquier posibilidad de recesión"

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Bolsamania | 14 may, 2023

Los bonos corporativos se están convirtiendo en activos de interés para los inversores, especialmente después de un año 2022 que no fue positivo para la renta fija, y los analistas identifican las principales oportunidades en aquellas "empresas que están mejor posicionadas para capear cualquier posibilidad de recesión".

Mondher Bettaieb Loriot, responsable de bonos corporativos en Vontobel, destaca que "el impulso del crecimiento económico se deterioró ligeramente en marzo debido a la tormenta vivida en el sector bancario", si bien "sigue estando por ver qué clase de ralentización del crecimiento se materializa finalmente".

"Tanto la economía de EEUU como de la del espacio europeo continúan exhibiendo unos mercados de empleo bastante saludables que deberían amortiguar cualquier frenazo", considera.

Además, señala que "los diferenciales de crédito también han vuelto a abaratarse y están, en algunos casos, mostrando niveles casi recesivos, lo que ofrece una segunda cubierta de protección". Esto se suma a la solidez que han adoptado muchas compañías tras sortear los efectos de la pandemia de Covid-19.

"Los inversores deberían tener presente que, desde el estallido de la pandemia de Covid-19 en 2020, las empresas han venido reforzando sus balances y, fruto de ello, se encuentran en mucha mejor forma", asegura.

Sin embargo, la recesión sigue siendo una posibilidad, y su llegada dependerá en gran medida de las decisiones que adopten los bancos centrales en los próximos meses.

"Seguimos teniendo una postura constructiva acerca de los bonos corporativos, pues deberían continuar ofreciendo unas rentabilidades por carry muy atractivas. Deberíamos evitar una crisis financiera en toda regla si la Fed aplica ya el freno, toda vez que unas condiciones más estrictas para el préstamo podrían tener el efecto equivalente de una subida de tipos o incluso más, como ha sugerido el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell", asegura.

En lo relativo a Europa, considera que el Banco Central Europeo (BCE) "no debería verse obligado a subir los tipos tan alto y tan ampliamente como se espera, teniendo en cuenta que la conmoción de la banca suiza debería restar presión a la economía europea".

OPORTUNIDADES EN EL CRÉDITO EUROPEO

Pese a que las previsiones de consenso muestran que el fin del alza de tipos de interés puede estar más próximo en EEUU que en Europa, las firmas del Viejo Continente siguen ofreciendo oportunidades de inversión.

"En nuestro segmento europeo, actuamos con cautela y estaríamos dispuestos a aumentar nuestras pequeñas coberturas actuales –como los futuros del Tesoro y el 'crossover'– en caso de que se ciernan nubarrones sobre el impulso del crecimiento. Sin embargo, nuestro mercado cotiza casi en niveles de diferenciales recesivos. Parecen llamados a rendir bien desde el punto de vista de la yield total y el retorno general", destaca.

Con unos diferenciales situados, en promedio, en 180 puntos básicos, señala, se puede decir que "también se están estabilizando y que potencialmente podrían estrecharse unos 40 puntos básicos con respecto a su nivel actual en un escenario de crecimiento muy débil en el espacio europeo".

El responsable de bonos corporativos de Vontobel subraya que "existen numerosas oportunidades atractivas de valor relativo". "El sector de bancos europeos sénior se acerca a su punto más amplio cerca de los 200 puntos básicos, mientras que las telecomunicaciones, los servicios públicos y el transporte mantienen su atractivo en torno a los 150 puntos básicos. Estos últimos resultan más interesantes que los BBB cíclicos, en los que la prima cíclica es históricamente baja", asegura.

En el ámbito del crédito subordinado y AT1, desde la firma se mantienen "muy optimistas" y esperan que los diferenciales sigan recuperándose de las bajas valoraciones observadas en marzo.

"Algo que se revela especialmente cierto cuando bancos como Deutsche Bank han anunciado el 23 de marzo la amortización de uno de sus bonos Tier 2 en unas condiciones antieconómicas. Unicredit también ha confirmado una próxima amortización y ha recibido el visto bueno del BCE para una recompra de acciones superior a tres mil millones de euros. Esas actuaciones contribuirán a restablecer la confianza en el segmento AT1 y a mantener la senda de recuperación de los diferenciales", concluye.

EL POTENCIAL DE LOS HÍBRIDOS CORPORATIVOS

Mark Dove, gestor de carteras de crédito de Federated Hermes, destaca que los híbridos corporativos (bonos subordinados emitidos por empresas con grado de inversión que contienen características tanto de deuda como de renta variable) ofrecen actualmente "una atractiva propuesta de rentabilidad para los inversores de crédito", si bien matiza que "dada la naturaleza subordinada de la clase de activos, la selección del crédito es vital".

En su opinión, las actuales valoraciones hacen que aumente el atractivo de estos instrumentos, que podrían tomar impulso este año tras el decepcionante curso pasado.

"Los bonos híbridos corporativos no financieros tuvieron un difícil 2022, en el que la elevada volatilidad de los tipos de interés contribuyó a la escasa rentabilidad de esta clase de activos. Recientemente, el sentimiento negativo de los inversores en torno a los bonos financieros subordinados tras la quiebra de Credit Suisse ha debilitado aún más los aspectos técnicos en el lado corporativo, dejando las valoraciones cotizando a niveles atractivos en comparación con la historia", considera.

Además, recuerda que "si se consideran las valoraciones de los híbridos en comparación con el grado de inversión europeo, el alto rendimiento europeo de alta calidad y la renta variable europea, los híbridos están cotizando alrededor de 2 desviaciones estándar baratas en relación con su relación durante los últimos 10 años".

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