• Los trabajadores de Aena programan una huelga de 25 días en septiembre tras el conflicto con Eulen y Prosegur
vargas sindicatos
José Manuel Vargas (AENA) en el centro. A su izquierda: Begoña Gosálvez (AENA), Ángel Luis Arias (Enaire) y Sandra Millán (Enaire). A la derecha: Federico Lombardo (UGT), Francisco Casado (CCOO) y Marta López (USO)AENA

Este verano, los trabajadores de los aeropuertos españoles se han puesto en pie de guerra. Tras el conflicto vivido con las adjudicatarias Eulen y Prosegur, ahora es la propia plantilla de Aena, junto a los de su matriz Enaire, los que anuncian la convocatoria de una huelga a partir del 15 de septiembre. Una situación que traslada las miradas a la gestión del presidente del gestor aeroportuario, José Manuel Vargas.

El directivo llegó al gestor aeroportuario en 2012 para liderar el proceso de privatización de la compañía. El objetivo era recuperar la senda del beneficio y rebajar la deuda del gestor aeroportuario. Y así fue. En 2013, Aena reportó un beneficio neto de 597 millones de euros y, tres años después, este dato aumentó un 95%, hasta situarse en 1.164 millones. Un efecto que también pudo observarse en la deuda. De los 12.615 millones que se encontró a su llegada, Vargas adelgazó en 2016 hasta los 8.228 millones de euros, un 35%, las obligaciones del gestor aeroportuario.

Por otro lado, sus ingresos han pasado de 2.664 millones de euros de 2012 a 3.772 millones de euros en 2016, un 41% más. Junto a ello, los aeropuertos españoles aumentaban de manera significaba sus pasajeros. En 2013 por la red de aeropuertos españoles pasaron 187,4 millones de pasajeros y, tres años después, este dato se situaba en 230,2 millones, un 25% más. Las operaciones aeroportuarias también aumentaron un 12% en este período, de 1,8 a 2 millones.

Un período que ha ido de la mano con el aumento del turismo internacional en España que, según matiza Exceltur, tiene un importante factor coyuntural. “Según nuestras estimaciones, el efecto de la redirección de flujos de demanda ha supuesto el 49% del crecimiento de los turistas extranjeros que España ha recibido desde el año 2010, sumándose así al aumento vinculado a la evolución macroeconómica del consumo en general que impulsa la actividad turística y aprovechando las ventajas de seguridad”, señala esta asociación.

En 2013, Aena reportó un beneficio neto de 597 millones de euros y, tres años después, este dato aumentó en un 95%

Entre esta bonanza de cifras con la presidencia de José Manuel Vargas, el Gobierno efectuó la privatización de Aena. En 2014, Enaire, entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Fomento, se convertía en la matriz de Aena S.A. Tras ello, el 10 de febrero de 2015, el Estado sacaba a bolsa el 49% de Aena S.A. y el 51% se quedaba en manos de Enaire. En dos años, el valor bursátil del gestor aeroportuario ha aumentado en 16.100 millones de euros, hasta los 24.800 millones, gracias a una revalorización del 180%.

LOS TRABAJADORES NO COMPARTEN ESTE ÉXITO

La principal denuncia de los sindicatos es la escasez de personal en los aeropuertos españoles y los bajos salarios. Un reclamo que mira a Vargas. En 2012, cuando llegó el directivo, la plantilla de Aena estaba formada por 14.000 empleados. Un año después de su llegada, en 2013, se produjo un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) donde adelgazó su plantilla en 1.250 trabajadores, cerca del 10% de la plantilla. En 2017 y, tras la escisión de Enaire, Aena cuenta con 7.383 trabajadores, según apuntan desde la compañía.

El responsable de Relaciones Institucionales de UGT en Aena, Raúl Gómez, destaca que "junto al recorte de la plantilla, se ha producido una pérdida de poder adquisitivo entre los trabajadores del 8% desde el año 2010, bastante más del 1% que está ofreciendo". Un reclamo que se apoya en la decisión del Gobierno de rebajar las tasas aeroportuarias y de navegación, lo que, a su juicio, supondrá para las aerolíneas 350 millones de euros al año, durante los próximos cuatro. El gasto salarial de Aena no supera los 220 millones, según la estimación del sindicato.

UGT indica que no se ha recompensado el aumento de "un 19% la productividad" y que "mientras las compañías y los inversores disfrutan de los beneficios de Aena, la bonanza de la compañía no repercute en el bolsillo de los trabajadores". Los trabajadores de Aena, que llevan tres años con beneficios, reclaman que en su caso se aplique una tasa de reposición mayor al 100% y solicitan 450 empleos de nueva creación para el gestor aeroportuario.

Un hecho que desde Aena prefieren no valorar a Bolsamanía por encontrarse "en proceso de negociación". No obstante, apuntan desde su comunicado que "han trasladado al Ministerio de Hacienda y Función Pública la conveniencia de incrementar las plantillas por encima de la tasa de reposición, así como la conveniencia de aplicar incrementos salariales acordes con los buenos resultados que se están obteniendo gracias al crecimiento del tráfico aéreo y a la excelente gestión", señala la compañía.

Un desencuentro que se encamina a la huelga. Los paros a partir del 15 de septiembre y, con una duración de 25 jornadas, afectarían a labores como las que ejercen los bomberos en los aeropuertos, el personal de operaciones de aparcamientos y cintas de repostaje, personal de maniobrabilidad en pista, electricistas, personal de las áreas de comercial, seguridad e informática, así como los trabajadores de mantenimiento de las torres de control, entre otras tareas. "La clave será la reunión del próximo 29 de agosto", señala Raúl Gómez. Donde adelanta que la posición de los sindicatos será: "Acuerdo o huelga".

Noticias relacionadas

contador