• Las dudas sobre el referéndum de Italia ahuyentan los flujos inversores en el euro
  • La victoria del republicano genera todas las condiciones para la subida del dólar

Esta vez parece que va de veras. La reiteradamente pronosticada paridad entre el euro y el dólar llegará por fin en 2017, de la mano de la victoria de Donald Trump y de las inestables condiciones políticas en el viejo continente. Al menos esta es la apuesta de un número creciente de inversores y analistas que han desempolvado su vieja predicción sobre que el euro llegue a depreciarse hasta el cambio uno a uno contra la divisa de EEUU. Será el próximo año, consecuencia de un cóctel explosivo de acontecimientos que contempla también la divergencia entre las políticas económicas de la Reserva Federal de EEUU (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE).

No ocurre desde 2002. Fue la última vez en la que se vio un ‘empate’ entre ambas divisas. Ahora, las previsiones contemplan que pueda volver a pasar en 2017, consecuencia de un cóctel explosivo de acontecimientos entre los que figura la divergencia entre las políticas monetarias de la Reserva Federal de EEUU (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE).

La pérdida de importantes niveles de soporte en el euro contra el dólar, que en menos de siete días se ha desplomado un 6% y ha roto el rango en el que se mantenía desde hacía semanas, dejando un mínimo de 2016 por debajo ya de los 1,07 dólares, ha causado que se doblen las apuestas de que un euro compre un dólar a finales del año que viene, según el consenso de Bloomberg. El sentimiento de los operadores recogido por la agencia de noticias muestra que un 45% se posiciona ahora a favor de que este hecho ocurra en 2017, frente al escaso 20% que apostaba por ello hace tan sólo una semana.

El detonante que ha vuelto a dar vida a la vieja cantinela de los expertos de que el euro se cambie a un dólar por primera vez desde 2002, es el mismo que ha causado todas las turbulencias en los mercados financieros de los últimos días: la victoria del republicano Donald Trump en las elecciones de EEUU. “Trump ha cambiado las cosas”, subrayan los analistas de divisas de Deutsche Bank.Y es que la fortaleza del dólar ha llegado de la mano de las expectativas de nuevas medidas de estímulos fiscales, derivadas de las promesas de Donald Trump de recortes de impuestos y mayores inversiones en infraestructuras. “Este paquete de incentivos aparece en un momento en el que se están consolidando los ingresos de los americanos y la inflación comienza a repuntar”, señalan expertos de Ebury.

La idea es que Trump va a cambiar el escenario con su programa proteccionista y de relanzamiento de la economía estadounidense: esto provocará un reforzamiento del dólar a medio plazo

“La idea es que Trump va a cambiar el escenario con su programa proteccionista y de relanzamiento de la economía estadounidense. Esto provocará un reforzamiento del dólar a medio plazo porque estimula la producción interior de bienes, atrayendo la inversión nacional y extranjera”, explica Ramon Morell, analista de ETX Capital Markets España. “Si los mercados se animan, subirá la atracción de los valores de las empresas de EEUU y provocará un flujo de capital hacia estos activos, demandando más dólares y por tanto empujando la moneda hacia la paridad contra el euro pero también reforzándola contra otras monedas como el suizo o el yen”, explica este experto.

Todos los analistas consultados por Bolsamanía coinciden con esta visión de que el dólar surcará los cielos hacia finales de este año y prolongará su extensión en 2017. “La combinación de un crecimiento más fuerte, impulsado por una inyección significativa de estímulos fiscales en una economía que goza, casi, de pleno empleo -la tasa de paro es del 4,9% según datos de octubre-, unido a tipos de interés más elevados, es habitualmente un imán irresistible para los flujos de cartera y una señal de crecimiento muy clara para una divisa", comentan desde Ebury. Y añaden: "Esto es especialmente cierto en particular respecto a las divisas europeas que se encuentran exactamente en la situación opuesta, perjudicadas por tipos ultra-reducidos y crecimientos lentos”.

¿HUBIERA PASADO LO MISMO SIN TRUMP?

Sin embargo, algunos expertos creen que este escenario hubiera llegado con o sin Trump, aunque no niegan el efecto catalizador que ha tenido que el polémico magnate se instale en la Casa Blanca. Para Deutsche Bank, “el dólar está llegando a niveles para un rally de final de ciclo ya que la duración de la actual falta de tendencia está alcanzando un récord”. Los expertos de la entidad germana creen que el el euro/dólar hubiera acabado por romper igual el prolongado proceso lateral, que se delimita en los 1,05 dólares por la banda baja, y una vez lo quiebre, “el euro se moverá un 10% en las siguientes semanas”.

Estos analistas creen firmemente que, incluso sin Trump, "la disparidad entre el crecimiento de EE.UU. y Europa hubiera provocado alzas en el dólar, así como las diferentes políticas monetarias de los bancos centrales”.

Robert Casajuana, profesor de ISEFi y Gestor de carteras en SLM, argumenta que en lo que a la fortaleza de la divisa estadounidense respecta, “el escenario sigue siendo el mismo y por eso desde SLM hace mucho tiempo que estamos alcistas en el dólar”. Este experto cree que el momentum para el “billete verde” hubiera llegado igual y culpa a las divergencias en materia de política monetaria a los dos lados del Atlántico, que volverán a ponerse en juego en diciembre, cuando la Reserva Federal de EEUU (Fed) suba tipos -situados entre el 0,25% y el 0,5% desde diciembre de 2015- “si los datos macroeconómicos acompañan y los mercados no están tensionados”.

La Fed incrementará las tasas a mayor ritmo con Trump de lo que lo hubieran hecho con Hillary Clinton

Sí reconoce Casajuana que, después de este movimiento, las tasas se irán incrementando a mayor ritmo con Trump de lo que lo hubieran hecho con Hillary Clinton. “Sabemos que el nuevo presidente está cercano a la línea de los ‘halcones’ del comité de mercado abierto de la FED (el FOMC por sus siglas en inglés) y si fuera por ellos ya habrían elevado los tipos más veces”, señala el experto.

Además, muy probablemente, el Presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi anuncie, también en diciembre, que deberá continuar con la expansión quatitativa (del inglés, Quantitative Easing) más allá de marzo del 2017 y ampliará el programa de compra de activos por lo menos seis meses más, según cree el profesor de ISEFi.

Por este motivo, Adrián Aquaro, fundador de Trader College, no estima que el euro rompa el soporte de los 1,0460 dólares -que es el mínimo de 12 años- hasta diciembre y también puntualiza que si la Fed “no aumenta los tipos de interés debería rebotar de nuevo a la zona de 1,1000/1,1200 dólares”. No obstante, se suma al carro de la paridad y apuesta porque llegue en los próximos meses. “Con 80.000 millones de euros en el circuito por mes, y la tasa de interés en negativo en la zona euro, y con el precio del dólar al 0,5% y subiendo, no hay motivos para que el euro se mantenga lejos del cambio uno a uno contra el dólar mucho tiempo más”, opina Aquaro. Las opciones se multiplican “si Draghi extiende su plan de estímulo a septiembre, como se cree puede pasar”, expresa el fundador de Trader College.

LA INCERTIDUMBRE POLÍTICA DESPEGA EN EL VIEJO CONTINENTE

“El euro es quien mas sufrirá esta nueva realidad”, asegura Fernando Guillermo Piqueras, operador docente de Molfx, quien pronostica que la divisa “caerá por debajo de los 1,0500 antes de finales de 2016”. Ramon Morell señala las políticas de liquidez “que se encallan y no estimulan suficientemente las economías de la Unión Europea (UE)” como las culpables de que la “moneda única” siga estando tan débil, un panorama en el que “la fortaleza creciente del dólar se unirá la debilidad endémica del euro y dejará ver la paridad en 2017”, indica el analista de ETX Capital España.

Para Piqueras, en cambio, la cosa no está tan clara y que la divisa europea siga depreciándose hasta la paridad, e incluso por debajo, hecho que es “el mas probable”, dependerá de “si la subida de tipos por parte de la Fed se produce como esperamos en diciembre, el resultado de la consulta sobre la reforma de la Constitución en Italia, y la decisión del BCE”.

Lukman Otunuga, analista de FXTM, también apunta a “los miedos a la inestabilidad política en Europa” como uno de los mayores “puntos flacos” del euro, que lo dejan “muy expuesto a futuras pérdidas”. Por otra parte, “la inesperada victoria de Donald Trump en las elecciones de EEUU sigue incrementando las expectativas de que el Banco Central Europeo extienda su programa de compra de activos en diciembre”, comenta el experto.

Los miedos a la inestabilidad política en Europa son uno de los mayores “puntos flacos” del euro, que lo dejan “muy expuesto a futuras pérdidas”

Y es que el ascenso de Trump a la presidencia en EEUU ha abierto la caja de Pandora del auge de los populismos de derechas en el Viejo Continente, que hacen del antieuropeísmo su bandera, como el UKIP de Nigel Farage en Reino Unido, que ha sido uno de los más firmes defensores del divorcio con la Unión Europea (UE). Este movimiento antieuropeo ya ha logrado conectar con los 17,4 millones de ciudadanos descontentos que han apoyando el Brexit en el referéndum que se celebró en el país el pasado 23 de junio.

Pero no es el abandono de Reino Unido de “los Veintiocho” lo que compromete la solidez de la moneda compartida. Los países de la zona euro tienen en su calendario dos citas marcadas en rojo, que suponen una auténtica amenaza al proyecto europeo: el referéndum de la reforma de la Constitución en Italia y las próximas elecciones en Francia.

El futuro de la tercera potencia de la zona euro hace temblar a Bruselas y es que el primer ministro del país transalpino ha ligado su destino a la victoria en la votación que se celebrará el 4 de diciembre para reformar 47 de los 137 artículos que integran a la Carta Magna italiana. El rechazo de los ciudadanos a las propuestas de Mateo Renzi puede desencadenar un efecto dominó que lleve a un nuevo referéndum, esta vez sobre la salida del país de la zona euro y la UE si toman el poder los partidos antieuropeístas de Italia. El “no” está sacando ventaja en las encuestas y las consecuencias pueden ser desastrosas y suponer “una sentencia de muerte para el euro”, como apunta el columnista de Forbes John Mauldin.

La ultraderecha italiana, encarnada por la Liga Norte, ha interpretado el hecho de que Trump se siente en el Despacho Oval como que el camino está cada vez más abonado para que esta formación lidere un nuevo Gobierno en Italia. La incertidumbre política que se desprende del referéndum sobre la reforma constitucional en Italia pesa sobre la “moneda única” y “ahuyentará todavía más a los inversores que decidirán deshacerse de sus euros”, explica Lukman Otunuga.

La otra ultraderecha que “pide pista” para aterrizar en la más altas esferas de la quinta economía del mundo, la segunda de la zona euro, es el Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia. Las elecciones galas tomarán el relevo a Italia y la líder conservadora francesa ya ha declarado que interpreta que Trump se impusiera en EEUU como “un signo de esperanza para Francia”.

Tiempos interesantes para el euro, que confirman que Europa vive en una perpetua incertidumbre: Brexit, Viktor Orbán y su apología de la xenofobia en Hungría, Bulgaria y su nuevo presidente pro ruso, Rumen Radev, el referéndum italiano, la crisis de los refugiados, etc. “Por todo ello nuestra apuesta sigue siendo la paridad en 2017, recalando en la resistencia de los 1,0600 dólares”, asegura Robert Casajuana desde SLM.

Para Otunuga, desde un punto de vista técnico, la combinación de apetito por el dólar y aversión al euro, disparará un declive de más de un 2% hacia el soporte de los 1,0500 dólares en las próximas semanas. “Si se rompe claramente este importante nivel, no hay nada que detenga la depreciación del euro hasta la paridad”, vaticina el analista de FXTM.

Sólo uno de los analistas consultados opina que la paridad no es todo cuesta abajo. Adrián Aquaro señala que, primero, “la divisa debe quebrar el mínimo de marzo de 2015 en los 1,0460 dólares”. “Una vez perdido este precio, el euro debería encontrar sostén en los 1,0200 dólares”, prevé el fundador de Trader College. “No creo que toque uno a uno en el primer intento”, sentencia el experto.

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