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Préstamos bonificados por domiciliaciones Cajamar (Caja Rural)

 

Lo cierto es, como el lector podrá comprobar en este artículo, que en este caso vamos a aprovechar la revisión a un producto, muy sencillo de revisar por otra parte, para centrarnos en un elemento que en los últimos años ha cobrado una relevancia muy notable dentro de un producto financiero tan extendido como los préstamos.

Nos referimos a las bonificaciones en función del grado de vinculación de los usuarios con la entidad financiera ofertante del préstamo o crédito al que el usuario desea acceder.

Si retrocediéramos en el tiempo tan sólo una veintena de años atrás podríamos comprobar de primera mano cómo la relación de los usuarios con las entidades financieras poco o nada tenía que ver con los actuales modelos de relación que éstas nos proponen, de algún modo pudiéramos afirmar que la vinculación con la entidad provenía del mero hecho de la contratación de un producto determinado que, en el caso de los préstamos, no proporcionaba excesivos beneficios añadidos al usuario al margen del hecho en sí de la obtención de la financiación deseada, es más, como ya sabemos, en buena medida se entendían los préstamos más allá de su realidad de productos financieros con un coste casi como si fuera un “favor” que las entidades nos venían a ofrecer.

Afortunadamente este modelo de relación es absolutamente caduco, impulsadas tanto por el cambio de la mentalidad general hacia los productos financieros como la necesidad real derivada de la competencia entre entidades, son los propios bancos y cajas quienes comienzan a valorar y bonificar la vinculación del usuario premiando de manera tangible el hecho de la acumulación de productos en una misma entidad.

Los Préstamos bonificados por domiciliaciones Cajamar son un reflejo de esta realidad.

Este producto se viene a ofrecer exclusivamente a clientes de la entidad que mantengan la domiciliación de su nómina, pensión, o, recibo de pago justificante de la pertenencia al régimen de autónomos.

Si un objeto definido para la financiación este producto nos viene a ofrecer un máximo de 60.000 € a financiar para un plazo de amortización máximo de siete años, existiendo comisiones tanto de apertura como de amortización anticipada, y en un modelo de devolución y amortización basado en la cuota constante que, como suele ocurrir habitualmente, puede ser mensual, trimestral o semestral.

Es que la aplicación del tipo de interés, que podrá ser fijo o variable revisable anualmente, donde se materializará la bonificación citada por el hecho de la domiciliación de la nómina o pensión, contribuyendo a trabajar sensiblemente el coste de intereses del producto con respecto a la media de productos de mercado no bonificados.

Como vemos, y tal y como decíamos al comienzo del artículo, un producto que se explica de manera muy simple pero que a la vez viene a reflejar perfectamente esa relación bonificada que se ha convertido ya en una constante aplicable a gran parte de las propuestas de préstamos y créditos de las entidades financieras.

 

Imagen 1 y 2 : 401(K) 2012 flickr creative commons / Bohman flickr creative commons

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