Bolsamania

Nissan desvela el bobsleigh X-Trail

Nissan-bobsleigh-X-Trail

Nissan suele tener normalmente un acercamiento desfasado con relación al vehículo, y esto no parece irle mal a la marca. El fabricante japonés ha democratizado el sector de los crossovers con el Qashqai, aportando un soplo nuevo con el Juke, y le gusta calentar el asfalto con el GT-R. El X-Trail, gran vehículo que dispone de 7 plazas, parece ahora un coche bastante tranquilo en esta familia turbulenta. Su gama acaba de acoger un nuevo motor de gasolina DiG-T de 163 caballos, pero hacía falta más para despertar los sentidos, así que lo ha terminado de hacer con el bobsleigh X-Trail.

El Nissan X-Trail y el bobsleigh Nissan

La cita es en Austria en la pista olímpica de Igls, cerca de Innsbruck para descubrir este modelo único. Se trata de un prototipo desarrollado por Nissan, que permite por primera vez en el mundo acoplar a 7 pasajeros como el X-Trail. El confort es más bien somero, puesto que aquí no hay asientos climatizados, y el frío es el mejor aliado para conseguir una bonita bajada.

El estilo del bobsleigh es elegante, bonito y estilizado. Dispone de una carrocería pintada de rojo y negro, decorada con luces en forma de boomerang que recuerdan los faros de los modelos Nissan. La carcasa es ante todo un simple cojín sobre la plataforma, y una cuerda para agarrarse. Entonces recordamos los consejos del instructor que dice que hay que mantenerse bien sujetos, en caso de que el vehículo se vuelque, y mantener los brazos y los hombros en el interior.

En la bajada, a tumba abierta

Nos sentamos por lo tanto dentro de este bólido excepcional con 6 otros pasajeros privilegiados. Nos repartimos en función de la masa, y en última posición me siento yo. La posición es impresionante puesto que nadie bloquea por detrás, y a pocos segundos de la salida, sube la tensión. Nos empujan, y ya estamos rodando.

El bobsleigh se embala y enseguida toma velocidad. La primera curva envía al Space Moutain al rango de carricoche. El decorado desfila a gran velocidad, pero aquí no hay freno en caso de problema. 100 km/hora, 4,5 G, las sensaciones son extrañas, mezclando flexibilidad y golpes laterales en las curvas. En última posición, la bajada va a requerir un minuto, pero tan solo durará unos pocos segundos. La desaceleración se hace a través de una larga subida, haciendo que tomemos conciencia de la velocidad acumulada.

A la llegada se siente felicidad y la adrenalina compartida con todo el resto del equipo. Por desgracia, este bobsleigh sigue siendo un prototipo que todavía no está destinado a ser utilizado, ni como vehículo de placer, ni como vehículo de competición.

Foto – Theautomobilist