Bolsamania

¿Por qué todo el mundo se ha olvidado de esa maravilla titulada “Speed”?

Cierto es que le tenemos un cariño especial a los 80, pero no se puede pasar por alto que la década de los 90 fue otra etapa gloriosa para esto del cine. Obras maestras se mezclaban con grandes películas que, sin llevarse una pila de Oscars a casa, eran capaces de poner el mundo patas arriba. De hecho, puede que estemos ante los mejores años para el cine de acción. Una mina de oro para el género que, asombrosamente, ha olvidado a Speed.

Jack Traven es un intrépido policía de Los Ángeles. Sobrevivir en esta ciudad no es nada fácil para un agente de la ley, pero Jack, además de disfrutar de una proverbial buena suerte, conoce perfectamente los trucos para sortear el peligro. Tendrá, sin embargo, que afrontar una dura prueba cuando queda atrapado en un autobús urbano que lleva instalada una bomba programada para explotar si el vehículo disminuye su velocidad a menos de 80 kilómetros por hora. Empieza así una loca carrera por la ciudad, con Jack intentando dar confianza a la joven pasajera que ha sustituido al conductor, herido por los secuestradores. 

Sin lugar a dudas, la cinta firmada por Jan de Bont en 1994 es una de las mejores de aquellos días. Pocas experiencias más trepidante y divertidas que Speed puede vivir alguien al ponerse ante una pantalla. Sin embargo, esta maravilla protagonizada por unos Keanu Reeves y Sandra Bullock en estado de gracia no es de esos filmes que se reponen constantemente en la pequeña pantalla. De hecho, ha ido cayendo en el olvido con el paso del tiempo.

Hoy queremos plantarnos aquí para recordar a todo el mundo que el cine de los 90 tiene una joya llamada Speed que debería rescatarse y empezar a idolatrarse.

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