¿Politica fiscal para crear empleo? el FMI cree que sí

 Es una evidencia de que los millones de personas en desempleo representan probablemente una de las máximas preocupaciones a todos los niveles en el ámbito internacional. La salida de la crisis presentó la frontera muy difusa en la que la evolución no positiva de la disminución del desempleo influye de manera total. Es en este contexto donde el FMI pone sobre la mesa de manera explícita la necesidad de acudir también a las políticas fiscales como elemento impulsor de la creación de empleo.

 Según el organismo internacional no se trata de un reemplazo de los modelos de reforma integral acometidos por los países con mayor presión por el desempleo, pero, si el aprovechamiento del marco fiscal para facilitar tanto la inversión como el impulso a la creación de empleo.

FMI

¿Sabes cuando se prevé que España recupere el pleno empleo? en este post te lo mostramos

No se trata en el fondo de una novedad, desde el año 2013 el FMI viene remarcando la necesidad de un ajuste blando de los presupuestos que no dañe en exceso el crecimiento de los países. Sin embargo, en este caso el mensaje sido mucho más explícito, se emplaza a los gobiernos a utilizar los márgenes disponibles dentro de la política fiscal a partir de una consideración, totalmente incontestable, de un panorama en el que la reactivación resulta cuando menos dudosa y, en definitiva, las perspectivas generadas a medio plazo no son en absoluto optimistas.

Se trata de paliar los efectos de una política de ajuste duro que no ha conseguido hasta ahora manifestar de manera efectiva un grado de eficacia suficiente en la búsqueda del aumento del empleo. El impulso al empleo del marco fiscal para potenciar el empleo puede efectivamente ir contra el resultado final del déficit público, es decir no contribuir precisamente al recorte del mismo, pero, según el FMI un déficit más elevado puede absorber los efectos derivados de esta situación a la vez que reducir e incluso neutralizar el efecto a corto plazo negativo de las reformas en empleo.

Según las previsiones del fondo su país no llegará a cumplir el objetivo de abandonar la diferencia entre gastos e ingresos por ojo del 3% en 2016, es decir no se cumplirá el compromiso adquirido ya que, se calcula para 2015 un déficit del 4.7% del Producto Interior Bruto mientras que para 2016 Este cálculo asciende al 3.8%.

Publicidad