El IPC continuó en junio con su tendencia alcista, hasta el 2,3 % en términos interanuales, pese a la relativa estabilidad del precio del petróleo. No obstante, las últimas noticias que llegan sobre los principales productores de petróleo auguran un futuro cercano poco halagüeño.

El precio del barril se sitúa, al término de la redacción de este artículo, en los 77,31 dólares, frente a los 49,68 dólares de hace un año. La reducción drástica de la oferta en países como Venezuela, Irán –tras las sanciones de Estados Unidos anunciadas por Donald Trump- o Libia auguran un aumento del precio hasta final del año de hasta 15 dólares por barril.

Pese a que la Agencia Internacional de la Energía (AIE), calcula que la capacidad de producción es sobrante durante los próximos tres meses, las declaraciones que llegan desde la OPEP plantean dudas en este sentido. El ministro de Energía de Arabia Saudí, Khalid Al-Falih, se ha mostrado a favor de que su país, en conjunto con los aliados del Golfo y Rusia, aumenten su producción para compensar la caída de la oferta en otros países.

En esta dirección, el país árabe y Rusia han suscrito un acuerdo en el cual se comprometen a aumentar la producción en un millón de barriles de crudo al día. No obstante, las estimaciones muestran un descenso en la producción conjunta de Venezuela, Irán y Libia de 2,3 millones de barriles. El crecimiento de la industria de los hidrocarburos en Estados Unidos aumentaría las pérdidas, propiciando que en ningún caso los precios se mantengan a los niveles actuales hasta final de año.

Entre las previsiones más pesimistas se encuentra la del banco de inversión Goldman Sachs, que considera que el precio del barril de petróleo podría alcanzar los 98 dólares este verano, estimando una demanda de 100 millones por día en los meses estivales.

El IPC de los productos energéticos en España podría alcanzar un aumento del 10,8 % interanual en el mes de julio.

España, un modelo energético en serio riesgo

En España, el IPC creció un 2,3 % interanual en el mes de junio, continuando con su tendencia alcista pese a la relativa estabilidad del precio del petróleo en el sexto mes del año, rondando los 75 dólares durante todo junio.

Las previsiones de la tasa de inflación en España muestran el incierto futuro del mercado nacional hasta finales de 2019. Según el think tank Funcas, el IPC total seguirá creciendo hasta el 2,5 en septiembre, y experimentará un paulatino descenso hasta el 0,9 en diciembre del año que viene.

En cuanto al IPC de los productos energéticos, la tasa alcanzaría el 10,8 % interanual en el mes de julio, siempre y cuando el petróleo de Brent se mantenga en los 75 dólares, algo que parece improbable, teniendo en cuenta la gran inestabilidad del mapa petrolífero mundial.

La elevada dependencia energética de España, de en torno al 75 %, hacen augurar un futuro difícil para la inflación en el país. Un cambio en el modelo energético podría, en este sentido, suponer un descenso en el IPC en los próximos meses, además de sus implicaciones ambientales y éticas.

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